El fervor religioso congrega a visitantes de todo el país

Todos los años llegan decenas de miles de fieles que peregrinan a Villa de la Quebrada, ubicada a 40 kilómetros de la capital puntana.
Allí se encuentra la imagen de un Cristo que fue hallada en la entraña misma de un algarrobo añejo por el hachero don Tomás Alcaraz a mediados del siglo XIX. Esta manifestación lo impulsó a construir una capilla en el lugar del hallazgo. Con los años nació una pequeña villa a su alrededor y los creyentes cristianos comenzaron a venerar la misteriosa imagen. Con el correr del tiempo se le han atribuido múltiples milagros concedidos por el Cristo encontrado por Alcaraz. Por esta razón el fervor religioso congrega año tras año frente a la imagen a miles de fieles que, con fe y esperanza, se movilizan desde todas partes del país para solicitar favores o cumplir promesas por los pedidos concedidos.

Antonella Rocha, Sofía Amitrano y Antonella Giunta, de Villa Mercedes, llegaron junto a su familia como todos los años para agradecer al Santo.

Felipe Medero, de San Luis, vio con toda su familia, y contó su experiencia de fé "vengo todo los años, le pedí una vez, me cumplió y llegué caminado a la Villa".

Elsa de Buenos Aires, vino por primera vez a pedirle al milagroso Cristo por salud y trabajo, "que es lo que más importante".

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