No hubo respuesta oficial hasta el momento, pero se supone que deberían presentarse ante los ediles de la Comisión de Medio Ambiente la ingeniera Nora Quiroga y su superior inmediato, la contadora Rosario Endere. Todo, para ilustrar sobre la intervención comunal en el conflicto entre la fábrica de fertilizantes y los vecinos de Colonia Hinojo.
Fue la titular de la citada Comisión del HCD, la concejala María Virginia Pastor, quien formalizó el pedido a través de la Presidencia del Cuerpo para dirigirlo al Departamento Ejecutivo Municipal, el día siguiente del encuentro que los ediles mantuvieron con los vecinos el jueves de la semana pasada, en el salón parroquial del poblado, tras haber denunciado "desinterés y falta de respuestas" por parte del gobierno comunal.
Como era de suponer, no concurrieron en esa oportunidad los representantes del oficialismo, que también habían sido invitados. En cambio, fueron de la partida Viviana Gómez, Ignacio Aramburu, Gustavo Alvarez, Ernesto Cladera, Franco Cominotto, Virginia Pastor, María Victoria Whrigt y Sergio Milesi.
"La gente nos planteó los miedos que tienen por las emanaciones de la fábrica. En el fondo, lo que necesitan saber casi desesperadamente es que alguien, con fundamentos, les diga si la planta está contaminando, o no", dijo ese día Pastor, al término de la reunión. "Para eso invitaron a todos los bloques del HCD, con la finalidad de que intercediéramos ante el Ejecutivo en su búsqueda de respuestas", sintetizó.
La decisión tras el diálogo con los vecinos fue doble: una citación a las funcionarias municipales del área, que incluiría a la responsable de Medio Ambiente, ingeniera Nora Quiroga y su superior directo, la subsecretaria de Desarrollo Local, contadora Rosario Endere, por un lado y la presentación de la problemática ante la órbita de la Defensoría del Pueblo de la Nación, para que intervenga en el asunto.
En la víspera, Ernesto Cladera opinó que "la Municipalidad debería controlar exhaustivamente" cuestiones como la suscitada entre los vecinos autoconvocados y la empresa de fertilizantes lugareña. "Por nuestro lado -advirtió el concejal- estamos recibiendo algún asesoramiento de químicos, a los que convocamos para hacer mediciones y comprobaciones, para ver si los dichos de la empresa se condicen con la realidad, y por ejemplo, cuáles son las reacciones químicas que producen, si es que las producen los materiales mencionados por los responsables de la planta" en una reciente solicitada pública.
Para Cladera, "ha quedado muy expuesto que los vecinos tienen problemas no sólo con el mal olor, sino también con la aparición de problemas de piel, como sarpullidos y demás" que se traduciría en "una agresión diaria sobre el ambiente y sobre la vida de las personas".
En principio, argumentó Cladera haciéndose eco de los dichos de los vecinos, "la empresa está habilitada como molienda y ha ido pidiendo una prórroga sobre la anterior" para mantener esa condición, en una aseveración sobre la que "tampoco se ha informado sobre lo contrario".
En la reunión del jueves últimos, los vecinos volvieron a exponer que su intención no es la de presionar por el cierre de la fábrica de fertilizantes Agroservicios Pampeanos, sino la de exigir controles para asegurarse que las emanaciones de la planta no son perjudiciales para su salud. A esa instancia llegaron los vecinos después de no haber recibido respuestas oficiales, ni el informe definitivo de la OPDS, el organismo provincial encargado de inspeccionar el actual funcionamiento de la empresa.
Mientras tanto, en una solicitada publicada en EL POPULAR, el presidente de Agroservicios Pampeanos, Miguel Morley, afirmó que "la actividad de granulación de piedra de yeso y de dolomita que se realiza en la planta granuladora de Colonia Hinojo utiliza las siguientes materias primas: dolomita (carbonato de calcio), yeso (sulfato de sodio), melaza (subproducto de la caña de azúcar) y agua". También aseguró que "todas estas materias primas son de origen natural y carecen de peligrosidad, por lo que de ninguna forma constituyen un riesgo para la salud humana ni para el medio ambiente".
Además, resaltó que "el producto terminado constituye un aporte nutricional para cultivos como maíz, soja, trigo, pasturas, cebada, entre otros", y afirmó que desde su llegada al país en 1995 "Agroservicios Pampeanos cumple siempre con toda la legislación y las normas vigentes".
Al respecto, el concejal y candidato a intendente Ernesto Cladera dijo que "para asegurarse de que esto no reviste riesgos, debería estar controlando el Municipio, que es que tiene la ejecutividad para hacerlo".



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