Para el especialista Corrientes hace bien en preservar el superávit para los tiempos de sofocones, a la vez que se pronunció a favor de obtener créditos internacionales para inversión en obras de infraestructura. Vaticinó crecimiento y recomendó controlar la inflación.
El especialista dialogó con periodistas en una conferencia previa a su disertación de ayer en el Ciclo “Corrientes y el País” que organiza el Gobierno provincial, acompañado del secretario de Planeamiento Sebastián Slobayen.
Ferreres también contrastó la decisión provincial con la situación de “un país que ha tenido tanto cortoplacismo”.
Manifestó que a raíz de la experiencia histórica de la provincia se nota “un cambio importante que me sorprende bien. Hubo muchas intervenciones porque no se hicieron bien las cosas y eso convirtió a Corrientes en una provincia de situaciones políticas muy volátiles”.
Respecto de la actual situación administrativa indicó que “la gestión que hace la provincia de Corriente es buena, porque va previendo para el momento en que pueda haber crisis”.
Consideró importante “garantizar que todo el mundo cobre normalmente y no tengan un sofocón como ya pasó. Eso permite que todo siga andando y cuando lleguen momentos difíciles, en Corrientes no lo van a sentir los ciudadanos”.
Expresó “estar discutiendo un plan estratégico es excepcional” y que además se haga en una provincia que muestra equilibrio “en un contexto nacional en el que hay un conjunto de provincias que están en dificultades como Buenos Aires, Córdoba, Santa Cruz, Neuquén, Río Negro, Entre Ríos y del NEA”.
La charla con los periodistas también discurrió sobre la situación nacional en los últimos 10 años que “no se supo aprovechar la extraordinaria riqueza que produce la soja” para invertir en infraestructura para el desarrollo.
Comparó esta situación con lo que hace Perú con las divisas del Oro, Chile con el cobre o Brasil con el hierro y otras exportaciones, que lo convirtieron en una de las ocho primeras economías del mundo.
Destacó que el denominado “modelo” del Gobierno nacional se apoyaba en tres pilares que son los superávits gemelos, el tipo de cambio alto y el consumo interno. Afirmó que “ya hay déficit fiscal y de cuenta corriente, y el tipo de cambio es bajo, sólo queda una de las patas que es el consumo a través de créditos personales.
Vaticinó crecimiento para 2013, pero que las necesidades de dólares para importar energía, serán similar a la balanza comercial, que se convertirá en una carga financiera que tendrá un efecto similar al que tenían los pagos de los servicios de la deuda externa en los 80 y 90 a lo que se suma el problema de la inflación.
En materia financiera a futuro Ferreres consideró que “está bien tomar créditos para inversión en infraestructura porque es necesaria una equidad distributiva intergeneracional”.
Fundamentó esta apreciación en que si se hará una obra que va a durar 30 años no tienen que pagarla sólo los padres, sino que se tienen que pagar todas las generaciones que la van a utilizar.
“Es correcto tomar un crédito para comprar un activo como lo es un puente, lo que no es correcto es tomar un crédito para pagar sueldos, no puedo tomar un préstamo para pagar la mucama y después pretender que lo pague mi hijo”, finalizó.
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