Ferrer presentó un proyecto para declarar a la Farándula como “patrimonio intangible”

El concejal explicó que la Unesco reconoce esta categoría, que incluye hechos que existen y son parte de la identidad de los pueblos. La Farándula Estudiantil se realiza desde 1960, lo que la ha convertido en una fiesta popular con tradición en Tandil.
El concejal del PJ-Frente para la Victoria Eduardo Ferrer presentó un proyecto ante el Concejo Deliberante que busca declarar como “patrimonio intangible” a la Farándula Estudiantil, evento que realizan los estudiantes secundarios en el mes de septiembre y que cuenta con una trayectoria de décadas.

Con respecto a la figura, el edil explicó que “siempre cuando hablamos de patrimonio nos referimos al patrimonio arquitectónico o al natural, que tiene que ver con las sierras, con la preservación de la flora y la fauna”.

Por el contrario, “el patrimonio intangible tiene que ver con otro tipo de manifestación, con las tradiciones orales, con las costumbres, el idioma, la música, con las danzas, con las artes del espectáculo, es decir, con todo lo que tiene que ver con aquello que no es palpable, que es inmaterial”.

El concejal agregó que “la Unesco reconoció este patrimonio y nosotros en Tandil aún no lo hemos tenido catalogado. Por eso me pareció que la Farándula se encuadraba dentro de esta definición, un acontecimiento que viene de 1960 aproximadamente y donde todos los estudiantes se manifiestan año tras año, exponiendo un desfile de carrozas, banderas, haciendo sus coreografías”.

Desde su óptica, la comunidad “le ha ido dando sentido identitario” a la Farándula” y consideró que “no creo que haya un padre que no haya participado o haya apoyado a sus hijos en este tipo de acontecimientos”.

Ferrer reconoció que hay otros hechos relevantes, como las “Escenas de la Redención” o los carnavales, “pero la idea era empezar con alguna de estas manifestaciones y a mí me pareció que la Farándula era importante porque allí se manifiestan los chicos no solamente con exhibiciones históricas sino también con algunas problemáticas que responden ni más ni menos que a cuestiones de índole nacional o local”.

El concejal agregó que también incluye “una dosis de creatividad importante, por lo tanto los chicos y la gente de Tandil es protagonista y el sentido identitario se lo da la gente”.

Puesta

en valor

Para Eduardo Ferrer, que la Farándula se convierta en “patrimonio intangible es valorarla, es ponerla en valor y hacer que tenga una fortaleza más en la esencia de las raíces de los tandilenses”.

Por otra parte, indicó que en el segundo artículo del proyecto de ordenanza se solicita “incorporarla al Anexo 5 de bienes patrimoniales. Nosotros tenemos un catálogo que está en el PDT (Plan de Desarrollo Territorial) en el que figuran todos los bienes patrimoniales de Tandil que deben ser preservados. Creo que catalogar una columna con bienes intangibles sería importante, porque eso es lo que va creando la identidad de los ciudadanos tandilenses. Sería poner en valor algo que se venía haciendo, hacerlo desde la normativa”.

Sostuvo que además de los edificios emblemáticos, la ciudad debería conservar su patrimonio intangible que “por ahí no lo podemos palpar pero que existe, como el caso de la Farándula”.

El proyecto tomó estado legislativo el jueves pasado y pasó a comisión para su estudio.

Sobre la suerte que puede correr esta propuesta, Ferrer expresó que “espero que lo puedan acompañar los concejales del oficialismo. Creo que estamos en un buen camino y en la medida en que vayamos fortaleciendo los lazos identitarios, de alguna manera va a ser un proceso social donde los ciudadanos van a ser más protagonistas y van a percibir el patrimonio como algo propio”.*

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