El gobierno bombardeó el bastión opositor luego del secuestro de 12 soldados; fue la peor matanza desde el inicio de la rebelión
Los activistas de Homs dijeron que la ciudad había sido escenario de "una catástrofe en todo el sentido de la palabra". Había cadáveres de chicos decapitados, y ayer por la tarde la gente continuaba rescatando manualmente a las víctimas bajo los escombros.
Según publicó ayer The New York Times, el ataque se desencadenó anteanoche, luego de que un grupo de desertores secuestrara por lo menos a doce soldados sirios que estaban en un puesto de control militar. Tras el secuestro, el ejército ordenó la ofensiva contra el distrito de Khalidiya, el más afectado por los bombardeos, y otros cinco barrios.
El número de víctimas mortales varía según las fuentes. El opositor Consejo Nacional Sirio (CNS) dijo que murieron por lo menos 260 personas, mientras que el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en Gran Bretaña, sostuvo que las víctimas eran 217.
Ambas organizaciones dijeron que había cientos de heridos, entre ellos mujeres y chicos, pero no precisaron cuántos eran. El CNS afirmó además que lo ocurrido en Homs "fue una de las masacres más aterradoras desde marzo".
Testigos en la zona señalaron que no había ambulancias para trasladar a las víctimas y que dos hospitales improvisados trataban de atender a los heridos.
De acuerdo con el relato de los testigos, además de proyectiles de mortero, el ejército utilizó los tanques desplegados en las afueras de la ciudad para arrasar la localidad de Khalidiya.
La comunidad internacional condenó duramente la represión del gobierno sirio. El presidente norteamericano, Barack Obama, acusó al gobierno sirio de asesinar a civiles en un "ataque indescriptible" y le exigió a Al-Assad que diera "un paso al costado para permitir que empiece de inmediato una transición democrática". Obama le prometió, además, el apoyo de Estados Unidos al pueblo sirio y su colaboración para construir un futuro mejor en el país. La matanza fue condenada también por Francia, Gran Bretaña y España, y por la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton.
RESPONSABILIDAD
Las autoridades de Damasco negaron, no obstante, el bombardeo y responsabilizaron de la violencia a "grupos armados", tal como han hecho desde el inicio de la revolución.
La masacre se produjo sólo unas horas antes de la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, en la que Rusia y China vetaron una resolución que condenaba la violencia del régimen de Damasco contra la población civil. El documento, que tomaba de base una propuesta de la Liga Arabe para la transición en Siria, evitaba instar al presidente sirio a dejar el poder, condición que había propuesto Rusia para aceptar la resolución.
Poco después de la votación, uno de los dirigentes del CNS, Ahmad Ramadan, calificó la postura de Moscú y de Pekín de "una autorización al régimen de Damasco para asesinar".
En tanto, ayer, grupos de manifestantes atacaron embajadas sirias en Europa y Medio Oriente para protestar contra la masacre. En Londres, donde se concentraron 150 personas, hubo cinco detenidos que quisieron ingresar en la embajada.
En El Cairo, varias personas irrumpieron en el edificio de la embajada y saquearon archivos. También hubo manifestaciones en Washington, Berlín y en Madrid, entre otras ciudades.

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