El ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández trabaja en la conformación de una corriente que le dispute el poder al gobierno, y ya se encontró lugar para él: Senador por la Capital. Pero solo no puede. Uno de los dirigentes que podría acompañarlo sería el ex gobernador Felipe Solá
Desde hace un tiempo, Fernández viene manteniendo reuniones con dirigentes políticos para sumar masa crítica al "proyecto nacional y popular" de la Presidenta.
En su mayoría, sus interlocutores son como él, kirchneristas desencantados del Gobierno; Uno de ellos es el diputado Felipe Solá, que también evalúa insertarse en este incipiente proyecto político.
Tras militar fervorosamente en la oposición, Solá ensayó, después del triunfo electoral de la Presidenta, un cambio radical de actitud y moderó su discurso; incluso votó varios proyectos de ley con el oficialismo.
Sin embargo, en su entorno afirman que su diálogo con el Gobierno está cerrado y que si bien tuvo un acercamiento con Scioli a fines del año pasado, éste tampoco prosperó.
Relegado a la intemperie, Solá busca un resguardo que evite su ocaso político. Su objetivo, que sabe difícil, es renovar su mandato como diputado nacional por Buenos Aires el año próximo.


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