Fernández y Bormioli opinaron sobre el 82 por ciento móvil

El director de la Tercera Edad del Municipio y el coordinador local del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación –antes en aquel puesto- brindaron sus puntos de vista sobre un tema que involucra a los jubilados.
El funcionario comunal cuestionó el veto de la presidenta en tanto que el dirigente kirchnerista defendió la posición del Gobierno.

DE LA REDACCION. En la semana que pasó los jubilados –principalmente los que perciben el haber mínimo- fueron parte de una situación que los tuvo como protagonistas directos pero a la vez sin poder de decisión. La media sanción que le dio la Cámara de Senadores al proyecto para otorgar la movilidad del 82 por ciento al haber previsional convertía en ley el deseo de millones de pasivos. Pero al hacerse realidad el preanunciado veto presidencial todo volvió a fojas cero y al mismo tiempo se inició una catarata de opiniones cruzadas entre defensores del oficialismo y espadas de la oposición, lo que confirmó que más que en los desprotegidos jubilados, todo el espectro político piensa en los efectos de imagen y electorales que una medida de este tipo, a favor o en contra, puede acarrear. Una vez más la cuestión política metió la cola y en el medio, como siempre están, las necesidades de la gente.

Opiniones locales

Para conocer opiniones locales sobre el tratamiento que tuvo este tema, LA OPINION consultó a dos referentes que, desde sus respectivas órbitas, trabajan con representantes de la clase pasiva. Son Lisandro Bormioli, encargado del Centro de Referencia del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y antes director de la Tercera Edad, que defendió el veto presidencial; y el actual director de la Tercera Edad de la Municipalidad de Pergamino, Rubén Fernández, que abogó por una solución para mejorar la situación de los jubilados.

Dijo Bormioli: “A nosotros, como partido de Gobierno, nos encantaría poder entregar el aumento y la movilidad pero hacerlo el día que realmente sea posible aplicarlo y que sea para siempre”.

Desde la negativa a la propuesta opositora, argumentó con la enumeración de la acciones que el Gobierno ha hecho para el sector: “Cuando uno analiza este tema tiene que tener en cuenta el pasado, el presente y el futuro. Primero entender en qué situación se encuentra el sistema previsional, un sistema que se privatizó en la década del 90 durante el gobierno de Menem y que venía vapuleada desde la gestión de Alfonsín, cuando se había declarado la emergencia. Fue nuestro gobierno el que les dio 18 aumentos a los jubilados y un 600 por ciento de aumento a la jubilación mínima, y además incluyó a dos millones y medio de jubilados al sistema y le devolvió estabilidad y seguridad al sistema en el tiempo. Por eso llama la atención que diputados y senadores que en su momento fueron los que descontaron el 13 por ciento a todos los jubilados y empleados estatales, hoy están a favor de una ley que intenta quebrar al Estado”.

En cuanto a la actitud de Julio Cobos, que con su voto positivo permitió el desempate en Senadores, Bormioli tildó al vicepresidente de “irresponsable” y de haber “traicionado el mandato popular de 2007”. Y agregó: “Lo único que intenta hacer es desestabilizar y poner en riesgo las finanzas de los argentinos. Incluso no pudo explicar de dónde iban a salir esos recursos para sostenerlo. Es llamativo porque cuando el Gobierno nacional crea medidas para recaudar fondos para sostener las políticas públicas, vota en contra y cuando se trata una ley donde el Estado tiene que erogar dinero, vota a favor. Que nos expliquen cómo piensan gobernar, porque es preocupante el solo hecho de pensar que esta gente se postula para conducir un país”.

Bormioli además opinó que al asumir Néstor Kirchner –momentos en que él en Pergamino ocupaba la Dirección de la Tercera Edad- el sistema previsional “era insostenible” y que fue esta gestión, mediante el fortalecimiento del Estado, la que logró que sea estable, “que se pueda sostener y pagar al día”.

Volviendo a lo sucedido en el Congreso, dijo: “Es un acto absoluto de demagogia de los legisladores que votaron a favor, más aun Cobos, que siendo gobernador de Mendoza vetó la ley del 82 por ciento móvil a los docentes de su provincia y hoy, con tal de obstaculizar y meter palos en la rueda al Gobierno nacional, vota a favor”.

Consultado sobre cómo percibía el ánimo de los jubilados tras el tratamiento de esta ley por ahora frustrada por el veto de la presidenta de la Nación, Bormioli consideró que “la gente va a entender lo que se ha hecho desde 2003 a la fecha”.

Duplicando el discurso oficial sobre la inoportunidad de la medida por la imposibilidad de sostenerla financieramente, Bormioli cerró la conversación diciendo: “Por nuestra parte, estamos tranquilos porque pagamos en fecha las jubilaciones, hemos dado aumentos, hemos incluido la ley de movilidad jubilatoria y somos responsables a la hora de gobernar. Hay otros que por propia mezquindad política o acomodamiento votan leyes que saben que no se pueden sostener ni dos minutos. Hemos demostrado que las políticas económicas del Gobierno nacional se han podido sostener en el tiempo con un manejo serio y responsable de los recursos de los argentinos”

Fernández

Por su parte, Rubén Fernández opinó que “el 82 por ciento móvil era una reivindicación histórica y un derecho de todos los jubilados y pensionados de la República Argentina” y consideró además que “la aprobación de la ley en el Congreso y el veto de la presidenta es una consecuencia de la crispación política que hay en Argentina, de la falta de diálogo, de la carencia de búsqueda de consenso y de los agravios y descalificaciones personales hacia el que piensa distinto y es transformado en un enemigo y no en un adversario político”.

Más allá de las opiniones dispares sobre si es o no posible financiar la movilidad del 82 por ciento, Fernández estima que por los indicadores financieros y económicos que viene dando el Gobierno durante los últimos tiempos, “tiene la oportunidad histórica de enmendar el flagelo al que están sometidos los jubilados y pensionados a lo largo de la historia”.

También resaltó como saldo positivo de esta discusión que se dio en los ámbitos más encumbrados de las discusiones públicas, que “el tema previsional dejó de ser un actor de reparto en la política nacional y se transformó en un tema prioritario de la agenda”.

Por eso opinó que “esta decisión -a favor o en contra- que afecta a un número muy amplio de personas en Argentina va a tener la fuerza suficiente como para que todos los actores políticos se vuelvan a sentar en una mesa a tratar de hallar consenso para solucionar esta problemática que no se puede mantener en el tiempo”.

Finalmente remarcó que en el contacto diario, en mesas de reunión, convocatorias o cualquier espacio donde hay adultos mayores, hay dos temas recurrentes: “Uno es la dificultad de la cobertura de salud en los distintos niveles de atención y otro es la actualización de los haberes jubilatorios”. E insistió: “Si nos basamos en los anuncios financieros y económicos del Gobierno, sería posible aplicar el 82 por ciento móvil”.

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