Fernando Villanueva fue reelecto presidente del Centro de Martilleros local

El pasado miércoles 25 de julio, el Centro de Martilleros y Corredores Públicos de Bolívar realizó en instalaciones del Rotary Club su asamblea general ordinaria en la que se renovaron sus autoridades.
Luego de la lectura y aprobación de la memoria y balance se formó la nueva comisión directiva, cuyo cargo máximo recayó una vez más en Fernando Villanue-va, que fue reelecto en la presidencia por cuarto mandato consecutivo (ejerce desde 2006 y lo hará hasta 2014). Lo acompañarán por el próximo período Roberto Rossi como vicepresidente; Sabrina Torres como secretaria; Mauricio Gourdon como tesorero; Luis Macchiarioli, Oscar Torres y Leandro Berdesegar como vocales titulares; Juan Carlos Cardiello, Juan Carlos Varenna y Matías Simón como vocales suplentes; Miguel Angel Demassi y Luis Lioca como revisores de cuentas. Además, Rossi será representante del Centro en el Consejo Administrativo del Colegio de Martilleros de Azul.

"Las asambleas se hacen cada dos años, si bien es cierto que tenemos un estatuto que seguir, al no contar el Centro con personería jurídica, hemos tomado la mecánica de hacerlas cada dos años y renovar totalmente la comisión", dijo sobre el particular Fernando. "La comisión está integrada por 12 personas y los miembros del Centro somos 22, es decir que los nombres se van sucediendo. Los muchachos me han elegido otra vez presidente; y hay que hacer dos lecturas: o soy muy bueno o no hay nadie que se quiera presentar", dice bromeando para rápidamente agregar que "es realmente un honor que hayan confiado en mí una vez más".

En tanto son pocos los integrantes del Centro, cada vez que se reúnen lo hacen todos, no solamente los miembros de comisión. Así lo explica su presidente y adelanta el temario del próximo encuentro. "Hay algunos cambios en materia de legislación y un poco de incertidumbre en cuanto a los negocios inmobiliarios, por lo que próximamente nos volveremos a juntar. Son cosas preocupantes sobre las que tenemos que estar al tanto y al día porque podemos llegar a cometer algunos errores", afirmó.

Consultado sobre cuál era la nueva legislación a la que hacía referencia, Villanueva indicó que "hay algunas reformas que se quieren implementar en el Código Civil y Comercial y con las que se vería un poco tergiversada nuestra figura como intermediarios, y permitiría a cualquier tipo de gente hacer esta clase de negocios. Eso generaría problemas con nuestra profesión". "También hay otras medidas; el gobierno pide que nos inscribamos para pasar la información de las operaciones comerciales, apuntando a conocer el origen del dinero y como una vía de evitar el terrorismo", apunta también. Villanueva califica como "bastantes complejas y complicadas" a las mencionadas cuestiones, sobre las que han recibido los correspondientes manuales, a los que deben estudiar.

Esta semana el Colegio de Martilleros de Azul se reuniría en la mencionada ciudad, encuentro luego del cual les notificarían lo hablado sobre el particular. A lo que Villanueva se refiere tiene que ver con la Unidad de Información Financiera, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, que tiene "como misión combatir el posible financiamiento del terrorismo y el lavado de dinero proveniente de delitos como el narcotráfico, el contrabando de armas, el abuso sexual de niños, el fraude, etc.". A estos fines es que analiza "la información recibida por los distintos sujetos obligados y por denuncias particulares las que de corresponder, elevan al Ministerio Público para que se continúe con la investigación. Estas facultades surgen de la Ley Nº 25.246 y sus modificatorias por Ley Nº 26.268".

En 2007, en ocasión del vigésimo quinto aniversario del Centro, los martilleros de Bolívar firmaron un acta de compromiso entre todos en la que se acuerda la obligatoriedad de la firma de la autorización de venta por parte del cliente ante la inmobiliaria correspondiente. El acta determina que los propietarios deben firmar la autorización de venta por un término no menor de 90 a 120 días, la cual puede ser extensible a tres inmobiliarias como máximo y que los martilleros responsables deben acordar cómo se realizará aquella. Sobre esa decisión en su momento se explicó que significó "cumplir con una obligación marcada por ley" para la actividad que desarrollan (se incluyó también a las casas de remates ferias), "llevar una suerte de control interno y, además, jerarquizar la profesión estando unidos a la par que se combate la ilegalidad que existe".

"Ese compromiso funcionó bien durante un tiempo. Lamentablemente siempre caemos en que no todos lo cumplen y eso generó ciertos inconvenientes. No obstante, en la asamblea se ratificó continuar con el mismo porque, primero, nos defiende de muchos ilegales que andan dando vueltas, y segundo, para no generar conflictos entre nosotros mismos", puntualizó al respecto el presidente del Centro.

Este año el Centro cumplirá su trigésimo aniversario. Para festejarlo, además de una cena de camaradería y homenajes a socios fallecidos, desde la entidad prevén organizar una jornada inmobiliaria "no sólo para nosotros sino para martilleros de la zona". "Queremos traer alguna persona de renombre, que nos oriente sobre la parte jurídica, pero los costos son elevados, no contamos con demasiados recursos y necesitaremos apoyo indefectiblemente del Colegio de Martilleros", manifestó Villanueva.

En el último tiempo se han sumado varios martilleros jóvenes a los ya existentes en Bolívar. Sobre esta irrupción de nuevos 'valores' en el rubro, Villanueva considera que obedece al boom inmobiliario generado a partir del buen momento que pasó el sector agropecua-rio. "A partir de los buenos rendimientos en el sector agrícolo-ganadero se comenzó a invertir en propiedades y los negocios inmobiliarios mejoraron. Y junto a ello aparecieron un montón de chicos nuevos en la profesión, a los que hay que integrar para darle frescura al Centro, para apoyarlos y competir dentro de los marcos que nos impone la ley", sostuvo.

Finalmente, en relación al valor de las propiedades, de los alquileres y demás movimientos en el mercado inmobiliario, de la mano y no tanto con los vaivenes de la producción agropecuaria -afectada en este último período por los factores climáticos-, Fernando afirmó que "se nota un poco de merma en la concreción de los negocios, no así en cuanto a la cantidad de gente que consulta. Por otra parte, en este país la venta de las propiedades está dolarizada y hay que reestructurarnos en tanto no se puede comprar dólares, por ende, pesificar las transacciones. No hay reglas claras todavía en ese aspecto porque hay varios tipos de dólar, entonces hay que tratar de hacer negocios y luego arreglar la parte financiera. Hoy, una casa que vale cien mil dólares, ¿cuánto vale en pesos? Uno tendría que tomar el valor del dólar que dice el Estado pero no toda la gente lo toma tan así. Ahí es donde también nosotros, como martilleros, tenemos que reunirnos, aunar criterios y buscar la manera correcta e intermedia de llevar adelante las negociaciones".

Concretamente, en cuanto a los alquileres, el presidente del Centro sostiene que "seguimos teniendo una demanda que supera ampliamente la oferta, eso hace que de ninguna manera bajen. Por otro lado, cualquier persona que alquila una propiedad sabe que tiene que ajustar los precios en función de la inflación cada vez que vence el contrato, y eso también motiva el aumento de los precios".

Comentá la nota