Siguiendo con sus recorridas por los barrios de La Matanza, el Intendente estuvo en el centro de Ramos Mejía, en la galería La Strada, donde conversó con vecinos y comerciantes de la zona.
Tres chicos que atendían un negocio de ropa le comentaron sus problemas de ruidos, por locales con música muy alta. Espinoza fue conciso: “llámenme a la oficina con la información, no es una molestia. Al contrario, me ayudan a hacer mi trabajo”. Los jóvenes quedaron impresionados por la respuesta y además reconocieron que es raro ver a un Intendente tan cerca de la gente.
Una vez más, Espinoza declaró estar “contento por las muestras de afecto, pero también por poder escuchar las necesites de la gente, que es lo más importante”.

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