Fernando Armagnague: “En la UCR siempre son los mismos en las listas”

Fernando Armagnague: “En la UCR siempre son los mismos en las listas”
Encabeza una boleta de candidatos a diputados nacionales que obliga al oficialismo a competir el 14 de agosto como ningún otro partido. Con una larga militancia y varios cargos, dice que ayudará a sumar votos a la fórmula de Alfonsín.
Fernando Armagnague, encabeza la lista de candidatos a diputados nacionales “Raúl Alfonsín”, que confrontará dentro de la UCR con la “oficialista” de Enrique Vaquié, en las primarias del domingo 14.

Según las propias palabras del ex diputado provincial en tres períodos, en uno diputado nacional y convencional constituyente, es la “lista del patito feo”. Armagnague fue también presidente de la juventud en Dorrego, en el comité de Guaymallén, miembro y presidente del Comité Provincia de la juventud de la UCR, con Víctor Fayad, Fernando Giunta, Benito Parés y Guillermo Romero, entre otros.

Cuenta que nació “en un vientre radical” y desde los 16 años comenzó su actividad como militante. Su padre y su abuelo fueron dirigentes radicales en Italó, una localidad del sur de Córdoba y luego su familia se trasladó a San Francisco del Monte de Oro, en San Luis.

Verborrágico, Armagnague relata su vida:

“Llegué a Mendoza en un camión de la Bodega Landi, en 1970, con dos valijas de cartón y con mucho hambre. Ese año, con la caída de Onganía, se abrió una transición política. Por un aviso en Los Andes fui a una casa en la calle Lisandro de la Torre donde se hacía un acto partidario. Allí estuvieron Arturo Illia y don Ricardo Balbín".

"En el acto conocí a José Genoud, Julio Petra, a Eduardo, Raúl Baglini, Carlos Sosa Paiva, Panella, Rubén Morales, Ramón Morey y otros radicales. En Mendoza, en 1973 me recibí de abogado. Yo era balbinista y recién aprendí a respetar y a apreciar a Raúl Alfonsín después de que cayó, cuando muchos de sus primitivos amigos lo abandonaron y él me honró con su amistad”.

-¿Por qué enfrenta a la estructura oficial del radicalismo?

-Porque siempre fui un rebelde. Nunca me gustó el conformismo pero ahora fue distinto. Fue una circunstancia diferente, ya que vinieron jóvenes a mi despacho de abogado para decirme que tenía que hacer algo debido a que no se soportaba más que en el radicalismo se hicieran arreglos entre cuatro paredes, entre dos o tres dirigentes, y con la juventud no pasa nada. No hay transformación, no hay cambios y siempre son los mismos en las listas. Como digo, desde 1983 hay algunos que no se han perdido ninguna quincena y vienen cobrando parejo en 28 años y siguen viviendo de la política que no es una profesión sino una vocación.

-¿Cuál es su objetivo, teniendo en cuenta que la UCR en Mendoza es el único partido que lleva dos listas a candidatos a diputados nacionales?

-Nosotros lo que perseguimos es un cambio en las actitudes. El partido no puede manejarse con sectarismos. Debe manejarse como antes, cuando se deliberaba. Hoy en ninguna agrupación política existe la deliberación propia de un partido político. No hay asambleas; los comités están cerrados; las conferencias se realizan en hoteles y, además, por las continuas y sucesivas reelecciones se quita al ciudadano la posibilidad de ser candidato porque ya encuentra cerradas las posibilidades.

-¿El joven no tiene tampoco posibilidades?

-No las tiene. Yo llegue a los 34 años a diputado provincial y a los 38 a diputado nacional. Esto ahora se ha convertido, merced a los arreglos, en una calesita, ya que no hay una interna general en el partido desde 1991, que fue entre Fayad y Genoud.

-¿ Qué es lo que ocurrió ?

-El partido nunca más tuvo una interna provincial y entonces se fue atomizando y comenzó la calesita donde están los mismos y ninguno se quiere bajar. Ése es el impulso que queremos dar a la juventud y es por ello que llevamos en nuestra lista a Eliana Menéndez Llaver, sobrina nieta de don Santiago Felipe Llaver, que tiene 26 años, es contadora y delegada al Comité Nacional de la juventud; a Carlos Javier Moyano, un chico joven que es abogado y empresario; a Gladys Nanjari que es empleada en el Hospital Central y a Miguel Carelli, que es un distinguido abogado del foro local.

-¿Qué proyectos plantea como candidato a diputado nacional ?

-Cuando fui diputado nacional presenté 100 proyectos. Sólo uno fue ley y la derogó (Domingo) Cavallo en la época en que gobernaba (Carlos) Menem. Era el de la maquila que determinaba preferencia en el pago para los productores, lo que ahora queremos reimplantar. También hay que eliminar el 5 por ciento de retenciones que tienen las exportaciones vitivinícolas. En lo que hace a la promoción industrial: reflotar el proyecto Zocchi-Bordón, sancionado por ley en 1988, en el que se establecen cupos fiscales tanto para inversionistas como para empresarios y se establece un control de todas las provincias. Hay que reformular la promoción por regiones, según sus características.

-¿ Cuál es su opinión en la relación Nación-Provincia?

-Es cada día peor. Hoy con los decretos de necesidad y urgencia se desnaturalizó la coparticipación. Mendoza tendría que romper el pacto federal, que la AFIP se transforme en una agencia provincial y se coparticipe al resto del país en lo que excede a la renta de Mendoza. De lo contrario no veo ninguna solución ya que, además, la ley de coparticipación federal que está en la Constitución no se va a modificar nunca.

-¿Su lista no quitará votos al radicalismo?

-Creo que es un beneficio para el candidato a presidente debido a que cosecha de dos manos. En su momento, el oficialismo radical provincial relegó a Ricardo Alfonsín. Pero, de todas maneras, mientras nosotros estamos haciendo campaña, apoyamos en forma irrestricta a los candidatos de la Unión Cívica Radical a la gobernación, Roberto Iglesias y Juan Carlos Jaliff; a todos los intendentes y a todos los concejales.

El sentido de nuestra lista es apoyar a Alfonsín, que ganó la interna en 2010 en la provincia de Buenos Aires y luego compitió con dos destacados dirigentes mendocinos como Julio Cobos y Ernesto Sanz. Nosotros, además, perseguimos un cambio en las actitudes y que la UCR no se maneje con sectarismos.

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