NEUQUÉN (AN) - Si a Jorge Tobares se lo identificó con un color interno cuando accedió a una banca en la Legislatura provincial fue con el Amarillo, característico de los seguidores del fallecido ex gobernador Felipe Sapag.
–Contribuyó a parte de nuestra formación política y ciudadana. Fue un hombre digno para la vida política e institucional. Su pensamiento político y filosófico tienen en la actualidad plena vigencia.
Por ahí vemos que la Nación o la provincia suelen caer en la desvalorización de la política y eso es perjudicial, no beneficia a nadie.
Lo que tenemos que plantearnos es por qué se produce esta desvalorización de la política. Entre lo que se proclama y lo que se hace, por estas contradicciones entre lo que se dice y lo que se hace, en el doble mensaje, la banalización de las actuaciones, en no actuar en defensa de los principios que se dicen defender…
En cambio Felipe fue todo lo contrario. Muchos dirigentes, del Movimiento Popular Neuquino y fuera del MPN, no sólo políticos sino también sociales, valoramos sus aportes. Con su vida, su obra. Cultivaba una serie de virtudes que hoy en día serían exigibles a todos los dirigentes: honestidad, coherencia, servicio, lealtad, compromiso, visión de estado, compromiso con las minorías.
Y un componente de enorme valor: su dignidad.
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