En el marco del debate parlamentario del proyecto de expropiación del 51% de las acciones de Repsol impulsado por la Presidenta Cristina Kirchner, el Diputado Nacional de Unión Peronista afirmó no estar arrepentido de haber votado en 1992 a favor de la privatización de YPF, pero agregó que esa política fue un "fracaso". Ahora, en el Congreso, acompañará la iniciativa del Ejecutivo.
Agregó que la iniciativa tomada en 1992 "fue un error, pero de esos que uno puede ver con el diario del lunes". Sin embargo aclaró: "No me arrepiento, porque me parece que hay que mirarlo con los ojos de aquel entonces, no con los ojos de ahora".
"La privatización fracasó rotundamente. El Gobierno permitió que fracasara y ahora revé sus pasos. Este Gobierno no dice cuando se equivoca, pero es evidente que la estatización implica una equivocación muy fuerte de la política energética. El rol nuestro es ser, primero, realistas; segundo, pragmáticos; y tercero apuntar al futuro", sostuvo Solá en declaraciones radiales.


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