El ex gobernador bonaerense resaltó la figura del intendente de Tigre porque "se preocupa y busca avances concretos en temas sensibles". De todos modos, le puso paños fríos a un eventual acuerdo electoral. En contraposición, del el líder de Unión Celeste y Blanco, afirmó que "hace rato que quiere dirigir el tránsito" del PJ a nivel provincial "sin que se lo haya llamado, pero los autos pasan y pasan y nadie lo mira".
Sin embargo fue cauto respecto a una posible alianza electoral con Massa. “No lo descarto pero por ahora mi trabajo está en el Congreso”, aclaró.
El ex gobernador bonaerense criticó al diputado nacional de Unión Celeste y Blanco, Francisco de Narváez porque “hace rato que quiere dirigir el tránsito del peronismo provincial sin que se lo haya llamado, pero los autos pasan y pasan y nadie lo mira”.
En tanto, calificó como una “injusticia histórica” la Coparticipación de impuestos que recibe la provincia de Buenos Aires y cuestionó al ministro del Interior y Transporte de la Nación, Florencio Randazzo, porque se enoja cada vez que un bonaerense dice que la provincia está discriminada.
“Randazzo, que fue ministro mío, se olvidó que nació en Chivilcoy y que nuestra provincia recibe 15 puntos menos de la coparticipación que le corresponde”, ironizó Felipe Solá.
En ese sentido, consideró que será “muy difícil” que el Congreso acuerde una nueva ley de Coparticipación “porque ninguna provincia va a aceptar bajar su alícuota” y propuso un mecanismo de compensación con fondos de acción social a todos los conurbanos que contienen pobreza y citó entre otros a los conurbanos de Buenos Aires, Mar del Plata, Rosario y Bahía Blanca.
No obstante, consideró “difícil” que este Gobierno tome la propuesta porque “requiere descentralizar la caja, perder la manija. Ese es el verdadero poder político, no la caja, porque se basa en el prestigio y el liderazgo”.




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