El bebé encontrado en Trinidad se mantiene estable y bajo muchos cuidados en el Hospital Rawson. Las enfermeras y médicos ya lo bautizaron y el gobernador Gioja lo visitó. Sin embargo, un largo proceso judicial apenas comienza.
En poco tiempo, el bebé se ganó el cariño de todo el personal médico del sector, pero la historia de supervivencia conmocionó a la opinión pública, a tal punto que nadie en la sala se imaginaba la visita a la sala del Gobernador José Luis Gioja para interiorizarse de la situación del niño, que actualmente pesa 3,035 kg y mide 47,50 centímetros.
A primera hora, el Mandatario saludó cordialmente al cuerpo de enfermeras y en compañía del Ministro de Desarrollo Humano, Daniel Molina estuvieron al tanto de la información suministrada por la jefa de supervisora del servicio, Sara Sigal de Jalón.
“Hemos recibido al niño con sangre en su cabecita y tenía parte del cordón umbilical lo que nos indicaba que tuvo un parto natural, y se produjo al menos unas dos horas antes de encontrarlo. Estamos observandolo para saber si hay secuelas, pero por el momento se encuentra muy bien y sus signos vitales están normales”, dijo la profesional. A pocas horas de haberlo encontrado e ingresado al hospital, el Ministro de Desarrollo Humano Daniel Molina se mostró preocupado por la condición del menor, “Pude ver personalmente al bebé y luego dialogué con los médicos de guardia quienes me confirmaron que el estado del pequeño es bueno. Ya acordamos para hacerle llegar algunas cosas de primera necesidad como ropa y pañales; la leche y algunos medicamentos que necesite que será suministrado por el Hospital y el Ministerio de Salud”.
Los caminos de la Justicia
Más allá de toda la asistencia social que se le pueda brindar desde el Ministerio de Desarrollo Humano, y el Ministerio de Salud Pública, el caso de “Felipe”, se encuentra ya judicializado. El Segundo Juzgado de Menores, a cargo de la jueza Estela Zorrilla de Rico. La autoridad competente en materia de este tipo de casos, debe determinar la identidad y detectar el paradero de la madre progenitora, o algún familiar que se haga cargo. Hasta tanto, no se concrete, la Justicia puede dictar la sentencia de adoptabilidad para el niño. Por mientras, estará en cuidado intensivo en Neonatología y al darle el alta médica, se lo derivará al cuidado de una familia transitoria.
“Estamos estudiando su situación personal, ahora está bajo analisis médico de rutina. Si no hay complicaciones. Dispondremos del tránsito del niño a un hogar especial en el que una familia lo cuida provisoriamente sin que implique ésto un hecho de adopción. Hasta que se den las condiciones de declarar su adoptabilidad”, dijo la jueza.
El proceso puede extenderse en un período de no más de 60 días. Si en este proceso, la madre o ningún familiar lo reclama, sería considerado como abandono. “Si apareciera la madre progenitora, entonces intervienen los equipos técnicos para evaluar en produndidad las causas y circunstancias que hayan llevado a la madre tomar la decisión de dejarlo en la calle”, remarcó la magistrada. De todos modos, la causa de “Felipe” recién comienza. Será un largo camino judicial para que pueda encontrar por fin un hogar como se merece.
“Situaciones como ésta no es muy frecuente que ocurra. El proceso tiene distintas aristas pero resguardamos la integridad del niño ante todo”, concluyó Zorrilla.
Cuando una madre abandona a un hijo
Cuando suceden hechos de este tipo, es muy común que la madre reciba la condena social, al margen de todo el litigio judicial que es largo y lleno de vericuetos. Uno de tantos preconceptos que se atribuyen para explicar el factor desencadenante en que una madre abandone a un recien nacido a su suerte es, por lo general, de tipo económico.
El Director de la Niñez, Adolescencia y Familia, Jorge Toro, opinó que “de existir limitaciones económicas o materiales, no hay problema, porque desde nuestro lugar, el Estado puede responder, acompañar y orientar a sus padres para criar al chico. Si bien, disponer de una Tarjeta Social o Asignacion Universal por Hijo ayuda mucho, en ciertas circunstancias no es suficiente. Pero lo material no puede ser causal para que separarse del niño. Sin embargo hay otras causas. Existe también que no hay voluntad de la madre por criar a sus hijos a partir de un embarazo no deseado. Entonces el juzgado lo constata y le puede quitar la patria potestad poniendo a la criatura en situación de adopción”. Agregó, que “influye también las facultades mentales de la persona, o la capacidad de contención y cuidado que debe poseer una madre, que no se puede reemplazar con ayuda económica”.
Concluyó Toro que en el caso de la madre de “Felipe”, “Valoro la actitud de esta mujer de haber terminado su embarazo y entregar al niño en vez de abortarlo o matarlo después de nacer, que muchas veces ocurre. Hay que saber las circunstancias que motivaron a esa madre haber tomado semejante acción”.


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