Fein logró superpoderes para subir el boleto en otra áspera sesión

Fein logró superpoderes para subir el boleto en otra áspera sesión
Podrá fijar la tarifa sin que el tema pase por el Concejo gracias al doble voto de Zamarini. La oposición habló de concentración de poder e ilegalidad. Y dijo que puede pasar lo mismo con la TGI.
Finalmente, con el doble voto de Miguel Zamarini, el Concejo aprobó ayer la cesión de facultades a Mónica Fein para que durante todo 2012 la intendenta electa fije la tarifa del transporte. El socialismo consiguió con sus aliados once votos, al igual que el arco opositor, tras lo cual el presidente del cuerpo terció a favor de los superpoderes para la futura jefa municipal. Los ediles opositores advirtieron sobre la "ilegalidad" de la medida, denunciaron concentración de poder en el Palacio de los Leones y advirtieron que Fein "va por más y ahora buscará ajustar automáticamente la TGI sin que se discuta en el Concejo". La discusión llevó algo más de dos horas en medio de un tenso clima, al filo del recambio legislativo.

El primer debate giró en torno al orden del día. Ante el temor por una eventual falta de quórum, el socialismo propuso adelantar el tratamiento de la delegación de facultades, mientras las bancadas opositoras buscaron priorizar el debate de los expedientes con repercusión en la tribuna, donde se encontraban supermercadistas y vecinos contrarios a los bares con números musicales. Triunfó la moción oficialista y, a las 20.15, comenzó la sesión con la discusión del boleto.

La edila socialista Clara García abrió el fuego y reiteró los argumentos vertidos una semana atrás para fundamentar el pedido de delegación de facultades. Fue allí que el radical Jorge Boasso pidió que fundamentara el pedido. García dio por terminada su explicación. "Es una falta de respeto, explíquelo García", le enrostró Boasso. García tuvo que pedirle a Zamarini que pusiera en regla al verborrágico edil. Fue el primer cruce de la noche.

Uno a uno, los ediles se repitieron en los planteos formulados el jueves pasado, hasta que se cayó la sesión por falta de quórum. Norma López (PJ) destacó el componente "político de la discusión en torno a las tarifas de los servicios públicos, más allá de fórmulas técnicas". Alfredo Curi (PPS) recordó que en varias oportunidades el Concejo introdujo modificaciones y mejoras a los pedidos de aumento del transporte de parte de la Intendencia.

El reutemista Diego Giuliano alertó sobre el impacto institucional de la medida, advirtió que se trataba de "una transferencia intransferible, que viola la división de poderes, es ilegal e inconstitucional".

María Eugenia Bielsa reclamó "coherencia" al PS ya que "avizoran tiempos difíciles en materia económica para justificar esta delegación, pero en el presupuesto 2012 que se acaba de sancionar eso no está para nada contemplado". Luego le endilgó al socialismo "tenerle miedo al cambio de composición del cuerpo, y siendo un partido que vive hablando de institucionalidad hoy la rompe. Todo esto es una verdadera vergüenza".

Boasso apeló al archivo y citó declaraciones de la propia Fein, quien en agosto de 2010 como legisladora nacional sostuvo que "el socialismo ha votado siempre en contra de la delegación de facultades parlamentarias" al Ejecutivo. "Avísenle a Fein que está produciendo un hecho histórico al violar ese principio, para saltear al Concejo porque pierden la mayoría automática", disparó.

Desde Proyecto Sur, Alberto Cortés remarcó que aumentar la tarifa del transporte "va en contra del Plan de Movilidad, que apunta a desalentar el uso de autos particulares y fomentar la movilidad por medios públicos".

El justicialista Fernando Rosúa diferenció el "clima de la semana pasada que era de indignación y sorpresa por el abuso de lo que está pasando hoy. Ahora hay clima de lamento. Lo que pasa es que la señora Fein tiene miedo a la discusión política, por eso no sólo quiere el boleto sino también la TGI, como tienen miedo los déspotas. Por estos temas hubo guerras, en el siglo XVII en Inglaterra, los Estuardo contra el Parlamento". Rosúa ironizó: "Ahora viene Mónica Estuardo que nos quiere sacar facultades".

Como aliado que destrabó la discusión, el arista Oscar Greppi aclaró que "no habrá un nuevo aumento del boleto inmediato ya que los costos evolucionan y los ingresos también". Luego negó apoyar la iniciativa a cambio de cargos para el ARI en el gabinete municipal.

Héctor Cavallero admitió haber solicitado la facultad para subir la tarifa cuando era intendente. Pero recordó el escenario de diciembre de 1989: "Con saqueos residuales vine al Concejo caminando solo, me reuní con los presidentes de bloque y por unanimidad me dieron esa atribución. Fue una excepción en un ambiente de super tensión. Este es un mal inicio político de la gestión de Fein".

Antes de votar, Bielsa le endilgó a Zamarini haberse comprometido a no utilizar el doble voto. Y Boasso desempolvó un acta donde los ediles socialistas se comprometían "a no utilizar el doble voto excepto en casos excepcionales y realmente significativos para los ciudadanos" de Rosario. "Los compromisos públicos deben ser cumplidos", enfatizó. Según García, "ese compromiso se cumplió en estos dos años en la mayoría de los temas".

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