El acto organizado por Néstor Kirchner en Río Gallegos, y la presencia en él de gobernadores, incluyendo al de Neuquén, Jorge Sapag, motivó la opinión del pre- candidato a gobernador por ARI, Ricardo Villar.
El argumento que la concentración realizada en Rio Gallegos es un acto de reafirmación del federalismo, es tan burdo que constituye una ofensa para los ciudadanos argentinos.
Y es más burdo porque proviene de la boca de un dirigente provinciano que cuando llegó a las más altas funciones del país, lideró un proceso de concentración de poder político y económico y de subordinación de las provincias, con escasos precedentes.
¿O acaso no se ha hecho ya una nefasta costumbre que no solamente los gobernadores de provincias, sino también intendentes y hasta titulares de modestas instituciones no gubernamentales, deben caer a los pies del poder central para conseguir alguna ayuda financiera..?.
Como habitantes de una provincia que desde siempre levanta con orgullo las banderas federales, de defensa de las autonomías, de la regionalización y de defensa de los recursos naturales, es bueno que nos preguntemos, las razones que tiene el gobernador Sapag, para renunciar a esa historia.
También propongo que analicemos el mensaje que recibimos como pueblo, al ver que nuestros gobernantes desobedecen mandamientos judiciales. Si seguimos ese ejemplo, entonces convertiremos a la convivencia en un caos, en donde imperará la ley de la selva.



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