Sigue protestando un grupo de ex empleados de las cabinas de peaje. Este miércoles cortaron durante la mañana, y después avisaron que seguirán bloqueando hoy.
El grupo, auspiciado por la CTA, avisó que volverá a cortar el jueves el puente. Y que lo hará toda vez que no se responda su requisitoria.
Es una lamentable confirmación de que por más que se anuncien los conflictos, se prevean, y se diseñen políticas para evitarlos, en Neuquén fatalmente ocurren, igual.
Como se sabe, los empleados del peaje, que eran poco más de 40, negociaron con el gobierno provincial que conduce Jorge Sapag y con la empresa concesionaria del peaje en la ruta 7, puestos sobre aviso de que el servicio se rescindiría ya que la “opinión popular” indicó que la ciudadanía no quería más el peaje en la comunicación Centenario-Neuquén.
Pero esa negociación no fue determinante, porque el gremio aceptó que hubiera dos grupos: el de quienes aceptaban la indemnización, y el de quienes se jugaban a una continuidad laboral. ¿Dónde? En el Estado, obvio.
Así, un mini conflicto entre el Estado (poder concedente, y por ende responsable) y un grupo de poco más de 40 trabajadores, parece que tendrá que fatigar la paciencia de miles de usuarios de la ruta 7, antes de que encuentre una solución.

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