El deterioro salarial y la creciente inflación en el país, sin dudas, generan dificultades económicas en la mayoría de las familias chaqueñas, situación por la cual la alimentación y la salud pasan a ser bienes preciados.
En este contexto, las farmacias sociales y sindicales de la provincia han adquirido relevancia en la última década, más en épocas de crisis, permitiendo a la clase trabajadora acceder a medicamentos con importante descuentos, sin deteriorar aún más el poder adquisitivo.
De esta manera --lejos de perseguir el lucro-- las farmacias sindicales han llevado adelante acciones con fines netamente sociales que no generen un impacto en el bolsillo del trabajador a la hora de tener que tratar temas de salud, y obteniendo por la venta de remedios una ganancia mínima.
Si bien en el país existen numerosos farmacias sociales, sindicales o mutuales, en la provincia la cantidad es mucho menor, y algunos sindicatos grandes no pudieron sostener el emprendimiento por las importantes pérdidas que generaba. Tal es el caso de la UPCP, que si bien es uno de los sindicatos más grandes, no consiguió hacer frente a una farmacia para sus afiliados. De todos modos, en los últimos años son cada vez más los gremios que empiezan a tener su propia farmacia.
Caso contrario al de UPCP es el de la mutual bancaria, que desde mediados de la década del 80 emprendió el camino de la farmacia para los trabajadores del sector y hoy tiene habilitadas nueve farmacias distribuidas en localidades importantes del Chaco, pero también en las capitales de Formosa y Corrientes.
En contraposición a las farmacias privadas, las que son de tipo social o sindical no pagan impuestos y quedan exentas de lo que sea ganancias e ingresos brutos, pero ese porcentaje en vez de quedar para la farmacia es trasladado en beneficio a los afiliados. Esto permite bajar mucho los costos de medicamentos para la gente.
La farmacia de la Asociación Mutual de Empleados Bancarios (AMEB) es administrada por la comisión directiva de la mutual, la que encabeza Rubén Rufino, y donde el administrador es el vicepresidente Raúl Bagátoli, quien reconoció que las principales dificultades que deben afrontar las farmacias sociales o sindicales es contar con recursos suficientes a partir de que el pago a droguerías o laboratorios se hace dentro de los 15 días de realizado el pedido. Sin embargo, las obras sociales están pagando como mínimo a 45 días, situación por la que "hasta que no se arma la cadena, cuesta".
"La farmacia bancaria permite, por una cuota de solo 5 pesos, --que paga el titular-- el beneficio para todo el grupo familiar primario. Nosotros contamos con un vademécum propio, con nombres comerciales pertenecientes a laboratorios de primera línea y no genéricos. Estos medicamentos tienen un descuento de hasta un 50 por ciento, en tanto los remedios que están fuera del vademécum cuentan con un descuento de 21 por ciento en precio de contado", explicó Bagátoli.
Si bien muchas farmacias sindicales no funcionaron, la bancaria creció a partir de la firma de convenios con distintas obras sociales y no brindando sólo servicio a los bancarios, de lo contrario entienden que hubieran corrido igual suerte. De esta manera, la farmacia está autorizada a firmar convenios con entidades sin fines de lucro, como obras sociales, sindicatos, mutuales, cooperativas, a quienes independientemente del beneficio de su entidad de origen, la farmacia entrega un porcentaje de descuento.
"Está claro que la tarea es social, y al no perseguir un fin de lucro las ganancias son mínimas. Esos pequeños porcentajes de ganancias sirven para cubrir los costos fijos y dejar un margen para el crecimiento. Todo se reinvierte en crecimiento, por eso hoy contamos con 115 empleados distribuidos en las nueve sucursales, cuatro de ellas ubicadas en Resistencia y el resto en Barranqueras, Sáenz Peña, Castelli, Formosa y Corrientes", explicó.
Dejó en claro que si bien es una mutual chaqueña, el concepto de mutual le permite abrir en todo el país, y ante pedido de bancarios correntinos y formoseños extendieron el servicio a las capitales de esas provincias.
Fuerte inversión
Bagátoli señaló que ellos tienen una gran inversión en medicamentos y que el stock hoy está en el orden de los 3 millones de pesos. "El último ejercicio cerrado reflejó que fueron 5 millones de pesos en descuentos que se trasladaron a afiliados y beneficiarios de otras entidades. Esto, sin dudas, permite a la gente que tenga medicamentos a menor costo, pero al mismo tiempo es un aumento indirecto de sueldos".
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