El Gobierno sostiene que el reajuste no implicará subas en remedios, pero los farmacéuticos afirman que perderán más rentabilidad. Los expertos sostienen que las alícuotas deben ser lo más razonables posible y según los sectores.
Además de prever el cambio de alícuotas generales para el comercio mayorista y minorista, para la construcción y para los servicios, y de fijar en el 6% la alícuota para la actividad financiera y bancaria, la iniciativa del Poder Ejecutivo elimina un régimen especial, mediante el cual las farmacias liquidaban el impuesto. Así, en el artículo 2 del proyecto que ya tiene trámite parlamentario se elimina la base imponible especial sobre diferencia entre los precios de compra y de venta para la comercialización minorista de productos farmacéuticos. Según argumenta el Gobierno, a partir de ahora se fija una alícuota general del 3,5%, con el fin de adecuarla a la normativa vigente en casi todo el país, excepto Mendoza. Así, las farmacias tributarán sobre ingresos brutos totales.
En el Ejecutivo sostienen que bajo ninguna circunstancia, este mayor costo impositivo implicará un reajuste de precios en los remedios, porque esos valores son fijados por el Gobierno nacional, dijo a LA GACETA una fuente oficial. "No se trata de un producto con precio liberado como en otras actividades", insistió.
En cambio, sí se reconoce que la actividad farmacéutica observará una disminución de su rentabilidad, debido a este reajuste tributario. "Indudablemente que nos afectará la rentabilidad, a causa del incremento de costos fijos ya que se habla también de unas paritarias del orden del 28% para el sector", indicó Fernando Esper, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Tucumán. La suba estimada para este año en los medicamentos rondará el 14%, precisó.
Sector muy sensible
En la actualidad, alrededor de 550 farmacias están habilitadas en toda la provincia. Como otros sectores alcanzados por la medida oficial, los farmacéuticos plantearon que el Gobierno no los invitó para debatir el impacto de la suba en el impuesto declarativo.
"Las farmacias tienen un margen pequeño de rentabilidad. Por lo tanto, la alícuota debe ser lo más razonable posible para que no se traslade el mayor costo a precios, en productos tan sensibles como los medicamentos", manifestó Agustín Zeppa, coordinador de la comisión de estudio, asesoramiento y extensión técnico-científico del Colegio de Graduados en Ciencias Económicas de Tucumán.
El tributarista consideró que el Ejecutivo tomó la determinación de avanzar con un aumento de impuestos, ya que le faltan fondos para atender todas sus obligaciones. "Indudablemente, esto significa un encarecimiento de los costos para los comerciantes, a quienes este tipo de medidas les reduce las utilidades", planteó. En ese contexto, Zeppa observó que hay actividades que pueden trasladar automáticamente ese mayor costo impositivo a precios; pero otros como el farmacéutico, no. "En todos los casos, el aumento impositivo a algunos les quitará más competitividad que a otros", manifestó.
De acuerdo con los datos oficiales, el impuesto a los Ingresos Brutos representa el 73% del total de la recaudación provincial. Con este reajuste, el gobernador tratará de recaudar $ 400 millones extras, con el fin de compensar el menor ingreso de fondos de coparticipación federal.
Aumenta hasta el 6%
Para la intermediación financiera, el aumento de la alícuota de Ingresos Brutos subirá un 0,5%, al 6%. Abarca a bancos mayoristas y minoristas.
El incremento también incluirá a la banca de inversión y a todos los servicios realizados por las compañías financieras.
Otros de los rubros alcanzados son las actividades de las sociedades de ahorro y préstamo para la vivienda y otros inmuebles.
El aumento abarcará a todas las operaciones de compra y venta de divisas, títulos, letras, bonos, obligaciones y demás papeles.
Los servicios que brindan entidades de tarjeta de compra y/o crédito; los de financiación y los de mercados y cajas de valores.
La alícuota del 6% regirá, además, para servicios de mercados a término, de bolsas de comercio, de casas y de agencias de cambio.
Los servicios de intermediación financiera realizadas por cajas de crédito y sectores que financian otras actividades económicas.
También se incrementará la alícuota para los servicios bursátiles de mediación o por cuenta de terceros (incluye las sociedades de bolsa).
Finalmente, impactará en los servicios de sociedades calificadoras de riesgos y auxiliares para la intermediación financiera.

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