*Farizano otorgó la concesión a Indalo

El intendente firmó un decreto mediante el cual le permitirá a la empresa seguir con el servicio de transportes en la ciudad de Neuquén. Se espera que los sectores que se oponen vayan a la Justicia. La firma contestará si acepta esta decisión el lunes o martes.

El intendente de Neuquén, Martín Farizano decretó la adjudicación del servicio de transporte urbano de pasajeros a la empresa Indalo, después de un largo proceso de polémicas, fuertes posicionamientos políticos y mucha incertidumbre sobre el futuro de la concesión.

El jefe comunal rubricó el viernes el decreto 1136 mediante el cual le otorga a la firma la responsabilidad de hacerse nuevamente cargo del servicio de colectivos por los próximos 10 años, lo que seguramente generará reclamos judiciales por parte de aquellos sectores que se habían opuesto firmemente a la continuidad de esa empresa.

Trascendió que los abogados de Indalo se encuentran estudiando los alcances de este decreto y la “solidez” de la norma legal teniendo en cuenta el desembolso de 60 millones de pesos que deberían hacer en los próximos 60 días para poner en marcha el nuevo servicio de transporte.

“Recién el lunes o martes van a contestar; quieren asegurarse que el decreto no tenga ninguna fisura por la inversión que está en juego”, confió una fuente municipal.

La adjudicación del servicio a la empresa Indalo había sido votada en la última sesión del Concejo Deliberante con 8 votos a favor y 3 en contra, por lo que el proyecto había quedado archivado por no contar con una mayoría agravada.

A partir de esta última instancia, quedaba poco para hacer antes de que Indalo decidiera irse de Neuquén como ya se lo había comunicado al intendente.

La alternativa más viable era que Farizano le otorgara la adjudicación a través de un decreto –como informó este diario oportunamente- aduciendo razones de fuerza mayor ante la posibilidad de que la ciudad se quedara sin servicio de transporte.

Este sábado el jefe comunal recordó que el Concejo deliberante sancionó una ordenanza (la 11826) mediante la cual autorizaba al Ejecutivo a confeccionar los pliegos de licitación con una serie de condiciones mínimas que debía tener el expediente para hacer el llamado a concurso.

Aseguró que esa ordenanza para licitar es la que debía tener la mayoría agravada a la que hace mención la Carta Orgánica, pero no la votación para otorgarle la concesión a la empresa como “algún pícaro quiso instalar”.

“Esto de los 12 votos fue una forma de continuar obstruyendo, para postergar y postergar”, sostuvo el intendente en declaraciones a FM Capital.

“Fuimos tres veces a la justicia: dos por la redacción del pliego y una por una solicitud de ampliación de los plazos. Hicimos una licitación internacional….estuvimos tres años dando vueltas”, sostuvo Farizano.

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