Las FARC quieren hablar con Unasur de un proceso de paz en Colombia

La guerrilla envió al organismo un mensaje en el que ratifican su voluntad de diálogo.
En un nuevo intento por involucrar a la comunidad internacional en la búsqueda de una solución a la guerra que desde hace medio siglo libra contra los sucesivos gobiernos de Colombia, la guerrilla de las FARC formuló ayer una invitación a los presidentes de los países miembros de la Unasur, cuyo secretario general es Néstor Kirchner: “Cuando lo estimen oportuno estamos dispuestos a exponer en una asamblea nuestra visión sobre el conflicto colombiano ”, dijeron en un mensaje divulgado por Internet.

El gobierno de Juan Manuel Santos rechazó de inmediato esta posibilidad y, a través de dos funcionarios, estimó que de llegar a aceptarse, sería como si la comunidad internacional abriera las puertas a Osama bin Laden “para que diera su visión”. Mientras, el gobierno de Ecuador –presidente Pro Témpore de Unasur- señaló que respetará la decisión que sobre el tema adopte el mandatario colombiano. En una “carta abierta a Unasur”, los miembros del Secretariado –mando central– de las FARC expresaron su “irreductible voluntad de buscar una salida política al conflicto ” y en consecuencia invitan a los presidentes de países integrantes del organismo regional a escuchar sus puntos de vista. Según los rebeldes, su pedido se enmarca dentro del hecho “que el conflicto colombiano desbordó, desde hace años, el marco de las fronteras patrias como consecuencia de las estrategias preventivas impuestas a Bogotá por el gobierno de Estados Unidos”.

Pero Bogotá descalificó el hecho. “El gobierno lo que le exige a la guerrilla es que ponga en libertad a los secuestrados sin condiciones. El propio presidente de la República ha dicho que él para construir caminos de paz no necesita intermediarios”, dijo a periodistas el vicepresidente Angelino Garzón, que reiteró a los rebeldes que cesen los secuestros, el sembrado de minas antipersona y dejen en libertad a los menores de edad que mantiene en sus filas.

Mientras, el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, en tono más vehemente, descalificó el pedido de los rebeldes a Unasur: “¿Qué sucedería si la comunidad internacional le abriera las puertas a Osama Bin Laden para que diera su visión?”, se preguntó. Interrogado sobre la posibilidad de abrirle un espacio a los rebeldes colombianos para que hablen de la guerra en su país y de la voluntad de paz que pregonan, el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, dijo que su gobierno, en calidad de presidente pro témpore de Unasur, deberá “consultar con el gobierno colombiano y respetará la decisión sobre el tema”. “Nosotros como gobierno de Ecuador y actualmente en la presidencia de Unasur respetaremos absolutamente los criterios que Colombia tenga con relación a esa comunicación por parte de las FARC”, señaló Patiño.

El pronunciamiento rebelde es el segundo desde la salida de Alvaro Uribe del poder, el pasado 7 de agosto. En ambos, las FARC –castigadas por los duros golpes que recibió en los años recientes– reiteran a Santos su voluntad de negociar. El nuevo presidente, que se mostró conciliador en su discurso de posesión e inclusive abrió la puerta a un eventual diálogo, la cerró días después, tras la explosión de un coche bomba en pleno centro financiero de Bogotá que, sin embargo, no se ha esclarecido y que algunos analistas atribuyen a grupos de ultraderecha interesados en torpedear cualquier negociación con los insurgentes.

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