Es el guerrillero Simón Trinidad, condenado en EE UU a una pena de 60 años de cárcel.
Los dos temas preanuncian un comienzo difícil de las conversaciones, cuya fecha de inicio fue anunciada ayer para el 8 de octubre, en Oslo. Primero habría que ver si el gobierno acepta la presencia de Trinidad en el equipo negociador. Y, segundo, Santos ya dijo que sólo negociará sin cesar las operaciones militares y "sin dejar ni un centímetro del territorio sin nuestra presencia". Trinidad fue presentado como "símbolo de la resistencia". Sus camaradas no explicaron cómo sería su participación y no aceptaron ni negaron la posibilidad de que lo hiciera a través de videoconferencias.
Ayer el líder de las FARC, Rodrigo Londoño (Timochenko), expuso que el nuevo proceso de paz "representa el triunfo de los vientos bolivarianos de cambio que soplan en América frente a los demenciales cánticos de guerra". Además de los representantes de la guerrilla, participaron del acto los embajadores de Noruega, Chile y Venezuela, garantes y acompañantes del proceso.
Los negociadores de las FARC negaron vínculos con el narcotráfico, ratificaron el cese de los secuestros y se declararon en contra de la extradición a otros países, sobre todo a EE UU, que "busca juzgar a personas vinculadas con la guerrilla por delitos asociados al narcotráfico". «
Ansa y dpa

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