Las FARC, con más presión del gobierno

Un ataque militar dejó 20 rebeldes muertos

BOGOTÁ.- Antes del reinicio del diálogo de paz entre el gobierno y las FARC, mañana, las autoridades colombianas aumentaron la presión sobre la guerrilla, al marcar un plazo de menos de un año para llegar a un acuerdo que ponga punto final al conflicto y al lanzar un ataque militar que dejó por lo menos 20 rebeldes muertos.

Según informó el comandante de la Tercera División del Ejército, el general José Segura, la ofensiva se realizó contra tres campamentos guerrilleros cerca del municipio de Ricaurte, en el departamento de Nariño, cerca de la frontera con Ecuador.

Entre los muertos se encuentra alias "Guillermo Pequeño", jefe de la columna Mariscal Sucre de las FARC, que pertenecía a la organización desde hacía 25 años. Otro de los muertos fue identificado con el alias de "Mario", señalado como el tercer jefe en la estructura de ese comando.

"Por la contundencia del ataque, hemos encontrado restos humanos que están en proceso de identificación. Hablamos de 20 muertos, pero podrían ser más", dijo el general Leonardo Barrero, comandante del Comando Conjunto Suroccidente.

Barrero reveló que después del bombardeo tropas del ejército desembarcaron en helicópteros en la zona y confiscaron armas pertenecientes a las FARC.

Anteayer, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, hizo un balance positivo respecto de las conversaciones de paz que se llevan a cabo en La Habana e insistió en que la negociación con las FARC no debe tardar años. El mandatario planteó como fecha límite noviembre del año próximo.

"Esto no puede ser un proceso de años, sino de meses. Esto debe durar no más allá del año entrante, pero es importante tener paciencia y no exigir resultados inmediatos, porque la mesa es compleja y se están discutiendo temas muy complejos", precisó Santos.

Por su parte, las FARC pidieron ayer al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) que el "acuerdo" que abrió el diálogo con el gobierno de Colombia sea reconocido bajo las normas de la Convención de Ginebra, mediante el cual se imponen normas y límites a los beligerantes en los conflictos armados y protegen a heridos, prisioneros de guerra y poblaciones civiles.

El gobierno colombiano y las FARC instalaron en octubre pasado en Noruega una negociación de paz, el primer intento en más de una década de ponerle fin al conflicto interno que comenzó hace más de 50 años. El mes pasado se inició la negociación formal en Cuba y la guerrilla declaró un cese unilateral de las hostilidades por dos meses para facilitar el proceso de paz.

El gobierno de Santos, por su parte, ratificó su decisión de mantener las operaciones contra la guerrilla y anunció que un cese del fuego sólo se dará al final del proceso de paz, en caso de que resulte exitoso..

Comentá la nota