Sufrieron duros golpes en los últimos años.
Luego se dirige a los guerrilleros, a los que insta a desmovilizarse para que puedan disfrutar del Mundial como él y arroja la pelota fuera de campo. "El balón lo tienen ustedes", dice el que era hasta hace pocos días el rehén más importante en poder de la guerrilla colombiana.
El spot ilustra bastante bien la encrucijada a la que se enfrentan las fuerzas guerrilleras: o se desmovilizan y aprovechan los incentivos del gobierno (dinero y reducción de penas a cambio de información) o apuestan a una lucha desigual con el ejército en la que, según parece, llevan las de perder.
Sobre todo, porque cuentan cada vez con menos rehenes "canjeables" (19 uniformados a los que esperan intercambiar por guerrilleros presos), lo que implica que cada vez tienen menos posibilidades para aspirar a una negociación con el gobierno que desemboque en un acuerdo de paz.
Además, los dos candidatos a la presidencia han dicho que no negociarán con la guerrilla de ser presidentes y han saludado la efectividad del ejército para rescatar, sin necesidad de lamentar víctimas fatales, a Mendieta y otros tres uniformados en la Operación Camaleón.
Esa operación capitalizó los logros de la Operación Jaque, que liberó sin disparar un solo tiro a Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes, y los de la Operación Fénix, por la cual fue ejecutado en marzo de 2008 el entonces número dos de la guerrilla, Raúl Reyes.
"Los guerrilleros han perdido la capacidad de chantajear al gobierno y el país se convenció de que las operaciones militares son muy exitosas: hubo tres con una eficiencia militar que nunca antes había tenido Colombia", dijo a La Nacion Harold Bedoya, que fue comandante del ejército de este país entre 1994 y 1996.
Eso puede apreciar en la cantidad cada vez mayor de rebeldes desmovilizados (actualmente los miembros de las FARC no superarían los 10.000 cuando en otras épocas han llegado a los 30.000), en un contexto en el cual, según Bedoya, el gobierno venezolano puede hacer cada vez menos para respaldarlos.
"La puerta que ellos tienen en Venezuela, donde se han sostenido atrincherados y protegidos, está cada vez menos abierta porque el gobierno colombiano denuncia esta situación permanentemente y el venezolano atraviesa una crisis interna", enfatizó.
La clave, según Bedoya, de la superioridad del ejército colombiano es que ha logrado movilidad durante 24 horas al día en la zona selvática colombiana, gracias a la utilización de "equipos electrónicos muy sofisticados" que permiten ubicar "grupos humanos e identificarlos" pese a la tupida vegetación.
Por otra parte, el general se mostró confiado en que el acuerdo que le permite al ejército norteamericano usar bases aquí, sumado al Plan Colombia, y la promesa de los contendientes a la presidencia de fortalecer la lucha contra las drogas, hará cada vez más difícil a las FARC financiarse a través del narcotráfico.

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