Desde hace varios meses, los principales referentes del radicalismo provincial vienen trabajando en pos del consenso. Sin embargo, cada vez que se menciona la palabra “candidato” se enciende el alerta del desastre político que provocó el proceso interno de 2003, cuando después de la polémica urna 303 la UCR perdió el gobierno de Chubut. Hoy, Rafael Cambareri recuerda ese momento y pide “lealtad” a los perdedores en una eventual interna partidaria.
Hoy, después de haber visto correr mucha agua debajo del puente, la dirigencia radical tiene tranquilidad por un lado porque ya superó instancias de elecciones internas después de ese cimbronazo de 2003, ya que nunca los actores fueron los mismos que reaparecieron ahora.
Esta vez Carlos Maestro está armando el escenario para conducir el partido, mientras el denominado “Grupo Sur” sabe que están dadas las condiciones para imponer su candidato a la gobernación: Pedro Peralta.
En tanto, el senador nacional Mario Cimadevilla moverá toda la estructura para no resignar el poder que obtuvo cuando “nadie ponía la cara” y el resistido sector “Militancia y Compromiso” no quiere quedar afuera, más allá de que su carta de supervivencia es el alejamiento de su líder, Rafael Cambareri.
LEALTAD
Fue el propio Cambareri quien días atrás reconoció que con su grupo, “estamos preparándonos para confrontar en una elección interna y pedimos a los otros sectores que si les vuelve a tocar perder, que se comprometan a apoyar al candidato ganador, nada más”.
El hoy integrante del directorio de Petrominera salió al cruce de las críticas y los condicionamientos que están surgiendo contra “Militancia y Compromiso” para que sea parte del acuerdo partidario, del cual recalcó que él no será un obstáculo.
El dirigente comodorense remarcó en el diario El Chubut que “si fuese yo el problema, es muy probable que diga ‘bueno muchachos, sigan adelante’; si yo no aspiro a ningún cargo partidario, no aspiro a ser candidato a nada. Voy a acompañar como un buen radical, como lo he hecho siempre”.
Sin embargo, aún resentido por lo acontecido en 2003, dijo que “Maestro debería comprometerse a que si la unidad no se logra y hay elecciones internas donde le toca perder otra vez, tiene que trabajar con lealtad para el candidato que gane, y no como la vez pasada, que dejó en libertad de acción a todos sus afiliados”.
SE BUSCA CONSENSO
En medio de este escenario de “pases de facturas permanentes”, el presidente de la Convención Provincial de la UCR, Raúl Barneche, elogió la convocatoria realizada para el 5 de junio en Lago Puelo y señaló que “sería vital para las aspiraciones del partido, que evitáramos las internas”.
Pero “desde la dirigencia hay que dar claros ejemplos de desprendimiento personal, y trabajar sin condicionamientos por el partido. Las candidaturas deberían ser una consecuencia detrás de un objetivo”, por lo que pidió que los dirigentes “deben dar el ejemplo a través del propio renunciamiento a candidaturas para trabajar en la estrategia electoral”.
De todos modos, aclaró que la convocatoria del comité cordillerano “es un esfuerzo más; no es la primera reunión que se hace en busca de la unidad”, y mencionó que desde la conducción del partido “hemos convocado en varias oportunidades, no detrás de candidaturas, sino buscando una estrategia que busque reposicionar al partido”.
Respecto a los planteos realizados desde Militancia y Compromiso para que no haya exclusiones, dijo Barneche : “todos aquellos que han peleado por el partido en tiempos difíciles, son bienvenidos. Los rencores producto de una interna se pueden olvidar, lo que no se puede olvidar son los abandonos de responsabilidad partidaria y quienes se han sumado a proyectos que son anti-radicales”, cerrándole la puerta, como mínimo, a Rafael Cambareri.
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