El fantasma de otros pagos, las dudas que dejó Traverso

Hace unos seis meses, un fiscal (Mauricio Piombi) pidió que se informe sobre los cajeros del Banco de La Pampa que le pagaron a Flavia Lorena Peñalva los 267 cheques con los que defraudó al Estado por 624.260,42 pesos cuando era empleada en negro del Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda. Nadie le contestó. Lo que es peor: la causa aún no tiene juez a pesar de que la vista a la fiscalía fue ordenada por la Cámara en lo Criminal 1 hace ¡¡14 meses!!, cuando el 21 de octubre del año pasado condenó a Peñalva.
Saber quiénes fueron esos cajeros -y luego analizar la responsabilidad del BLP-, no parece tan difícil. Este diario accedió a la declaración testimonial que el concejal de 25 de Mayo, Ulises Eduardo Traverso, brindó en la megacausa del IPAV el 21 de febrero de 2004. Leyéndola queda toda la sensación que él fue uno de los cajeros, aunque Traverso dijo que no recordaba a quién le pagó 27 cheques que le fueron exhibidos por el Juzgado de Instrucción 7. En cambio admitió que "atendí varias veces" a Peñalva en la ventanilla.

De esa testimonial surge también una aparente contradicción en sus dichos, o bastante falta de memoria. El edil -que está involucrado en otra causa penal por 1.092 cheques pagados por la Municipalidad de 25 de Mayo- tampoco recordó si le pagó cheques del IPAV a Peñalva, aunque respondió que ella era la única persona de Vivienda que concurrir a hacer trámites a la sucursal del BLP en Villa Alonso (hoy cerrada). Nadie le repreguntó a Traverso si alguien más pudo haber cobrados esos 27 documentos teniendo en cuenta que nadie más del IPAV concurría allí.

Además, en otro momento de la declaración, negó que hubiera llamado telefónicamente a Peñalva al IPAV, pero luego dio marcha atrás y aceptó que la telefoneó para saber si le habían adjudicado una casa en el Plan 3000 porque la empleada en negro "era la referente del IPAV, por verla en la agencia".

Justicia, sin interés.

¿Por qué la Justicia aún no empezó a investigar quién le pagó a Peñalva, ni dispuso las pruebas promovidas por Piombi? Oficialmente dirá que otro tribunal, la Cámara en lo Criminal 2, aún no resolvió una inhibición planteada por la jueza Laura Armagno; pero la realidad es que parece que no existe demasiado interés por avanzar y que, desde la cúpula del Poder Judicial, tampoco nadie se preocupa por esa situación.

El argumento de Armgano -que igual ya no investigará el caso porque será ascendida a jueza de audiencia- fue que ella había sido defensora oficial del ex tesorero de Vivienda, Walter Raúl García, denunciante de la megacausa y absuelto en el expediente de Peñalva. Qué relación tiene esa defensa con los cajeros que le pagaron a Peñalva es una incógnita, pero en la Justicia nadie puso los puntos sobre las íes.

Lo que hizo la Cámara 2, después de que dos colegas de Armagno rechazaran esa inhibición (Alberto Farías y Carlos Besi), fue ordenarle a este último que volviera a pronunciarse sobre la cuestión. Besi reiteró que Armagno no tiene fundamentos para dar un paso al costado. Esa respuesta ya salió del Juzgado de Instrucción 2, pero hasta la semana pasada no había ingresado a la Cámara.

LA ARENA adelantó la semana pasada que Traverso había tenido relación con los cheques de Peñalva. Cuando fue contactado telefónicamente no quiso hablar. Dijo que hablará la justicia. El hombre de 40 años, que actualmente es empleado del BLP en la sucursal 25 de Mayo y delegado gremial, figura entre las seis personas denunciadas en la causa conocida como "el festival de los cheques" que instruye el juez de instrucción de General Acha, Alvaro Reyes. Las otros cinco son el intendente de esa localidad, su amigo David Bravo; el ex secretario de la Juventud, Macario Quiroga (hijo del edil oficialista Agustín Quiroga); las empleadas comunales María Alvarez e Isabel Maya (ambas son ordenanzas); y el albañil Germán Bustos.

Una auditoría del Banco de La Pampa en la sucursal veinticinqueña, cuyas conclusiones son la base de la denuncia, determinó que durante el último año, Alvarez, Maya y Quiroga cobraron 900.000 pesos en efectivo a través de 1.092 cheques librados contra cuentas del municipio. También que Traverso recibió depósitos en efectivo por 140.000 pesos en cinco meses. El BLP tiene documentos y filmaciones de esas operaciones.

"Importes significativos".

La declaración de Traverso en 2004 tuvo al menos tres testigos. Duró una hora y veinte minutos. El, en ese momento, ya vivía en 25 de Mayo. Dijo que hasta dos años antes había trabajado en la sucursal Villa Alonso como cajero y en tareas administrativas, y que ellas incluían la autorización para el pago de cheques.

"Yo le puedo asegurar que esa chica (Peñalva) iba seguido al banco, con diferentes papeles y la atendían distintos cajeros. No puedo asegurar qué tipo de operaciones realizaba, pero sí que concurría por trámites relacionados con el IPAV", contestó bajo juramento ante la justicia.

- ¿Esas operaciones incluían el cobro de cheques por ventanilla?, le preguntaron.

- No recuerdo.

El concejal insistió con que "yo a esa chica la atendí en la caja", que "la atendí varias veces" y que hizo "transferencias, pago de boletas y presentación de cheques por montos significativos". Agregó que no había otra persona del IPAV que fuera a la sucursal a efectuar trámites.

Traverso detalló que Peñalva realizaba "operaciones de transferencias de cheques muy grandes, de importes significativos", mayores a los de los cheques exhibidos. Destacó que esos trámites debieron quedar registrados en "los legajos del banco" y en los "movimientos de caja", y mencionó que iba, al menos una vez al mes, con "boletas verdes y amarillas".

- ¿En alguna oportunidad llamó telefónicamente a Peñalva al IPAV?

- Solamente puedo decir algo. Que en la segunda adjudicación del Plan 3000 recibí una casa del IPAV, en la calle Aconcagua, y yo entré al IPAV a la ventilla. Ahora, que recuerde, no la he llamado. Aparte, no sé para qué.

Esa respuesta pareció que no conformó al interrogador, quien insistió con el tema. Traverso cambió la versión: "Sí, la llamé a Peñalva. Fue para preguntarle si había entrado en la segunda adjudicación. Fui atendido una o dos veces por ella".

Inmediatamente el concejal dio más detalles. Explicó que buscó el teléfono en la guía y que "la llamé directamente a Flavia. La conocía porque siempre la atendía en el banco. No era una amistad, pero la conocía de atenderla seguido".

- ¿Peñalva cobrara cheques por ventanilla?, volvieron a inquirirlo.

- No recuerdo.

Autorizaba y pagaba.

En un momento de la declaración, el tribunal le mostró el cheque número 17487253, del 10 de octubre de 2011, librado a nombre del IPAV por 1.860 pesos.

- ¿Usted reconoce haber autorizado el pago, como así también su sello de caja? ¿A qué obedece eso?

- Yo cumplía funciones de autorización como segundo jefe de la División de Tercera.

- Cuándo pagó el cheque, ¿constató la identidad de la persona?

- No, no la verifiqué.

Después le mostraron otros dos cheques que Traverso pagó como cajero de la caja 2 aunque no figuraban autorizados.

- ¿Recuerda a quién le pagó los cheques?

- No.

El concejal bravista aclaró que aunque no apareciera en el cheque la firma autorizante, "se podía ver quién lo autorizaba por la clave de acceso al sistema. Por el gran cúmulo de cheques, solía suceder que no aparecieran estampadas las firmas de las personas que autorizan en los cheques".

- ¿Había otro cajero en la sucursal que tuviera la facultad de autorizar y pagar los cheques?

- No, sólo yo, y me la había otorgado el jefe de la agencia.

Más adelante, le exhibieron 24 cheques, todos correspondientes a 2001, emitidos a nombre del IPAV sobre la cuenta 10313/6, y todos autorizados o pagados por Traverso. Incluso, en algunos casos, autorizados y pagados por él, fundamentalmente entre abril y noviembre. Esa cuenta pertenecía a la Tesorería del IPAV y a través de ella se desviaron 695.000 pesos.

- ¿Recuerda a quién le pagó los cheques en efectivo, y si cuando los autorizó constató la identidad de la persona que figuraba en el endoso, o si le fueron presentados así por Peñalva?

- No recuerdo a quién se los pagué. ¿La identidad? A veces no la constataba porque eran cheques oficiales.

Al final, durante el interrogatorio de la defensa de Peñalva, la describió a ella como "una chica bajita, que vestía bien. Morochita, bastante simpática, agradable para conversar. Era una persona que se acercaba a la caja, venía, hablaba... una persona gauchita (sic)".

- ¿Usted le encomendó alguna gestión para la adjudicación de la vivienda?

- No. La llamé porque era la referente del IPAV, por verla en la agencia.

Desinterés por lo público

Traverso, en la declaración judicial, reconoció abiertamente que no le pedía documentos a los clientes que iban a cobrar cheques del Estado. "A veces no constataba (la identidad) porque eran cheques oficiales. Eran como los de la provincia cuando trabajaba en el Centro Cívico. Los solían traer el secretario o el subsecretario ya firmados y se los autorizaba directamente. Como eran cuentas oficiales, no se constataba que la persona que endosaba los cheques era la misma que los cobraba".

Ante otra pregunta, amplió: "A veces con cierta gente se trabajaba con mucha confianza. En el Centro Cívico decían 'vengo de parte de tal o cual' y yo les pegaba los cheques. Con el tiempo ya los conocía".

Las palabras del concejal hicieron recordar que no sólo él no puso demasiado empeño en controlar dineros públicos. El ex presidente del Tribunal de Cuentas, Natalio Peres, y el ex vocal Rubén Rivero, no sólo fueron destituidos por no controlar las cuentas del IPAV por donde se "desvió" casi un millón de pesos entre 1999 y 2003, sino que en el marco de la megacausa tienen dictado un procesamiento firme por la violación de deberes de funcionario público y deberían ir a juicio.

En otros expedientes, derivados de esa gran causa, fueron condenados Peñalva, el ex vicepresidente ejecutivo del organismo, Hugo Agüero, el ex gerente general, Luis Araniz, y otros ex funcionarios.

Comentá la nota