A las cuatro primeras familias que ocuparon viviendas se sumaron más preadjudicatarios. Ahora están todas las casas ocupadas. La semana que viene se presentará el caso ante la Justicia.
Son 26 las familias que decidieron seguir el mismo camino e instalarse en casas que, incluso, aún no están terminadas.
Mientras tanto, aquellos preadjudicatarios que denunciaron la situación esperan la llegada de representantes de la Federación de Químicos, quienes la semana próxima presentarán el caso ante la Justicia.
"Lo único que queremos es que esta gente se vaya de esas casas que ocuparon así se puede terminar de construir el barrio, porque de esta manera, en el estado en que está, no se puede seguir adelante", dijo Mayra Lazano -una de las preadjudicatarias denunciantes-, luego de la noticia de que ya era el barrio completo el que tenía ocupantes en las viviendas que deberían ser sorteadas cuando finalizara la obra.
De la vereda de enfrente están aquellas familias que, desesperadas por ver que podían quedarse sin hogar, decidieron "meterse así, como están las casas ahora, a medio terminar", dijo uno de los primeros ocupantes en comunicación con EL POPULAR.
"Lo que pasa es que las casas no alcanzan para todos y eso no fue lo que nos dijeron desde el Sindicato Químico cuando empezaron a hacer el barrio", argumentó el vecino.
A medio hacer
El clima que se vive en el barrio Químico es complejo. En total hay 29 viviendas que forman parte de los que sería la primera tanda que, una vez terminada, daría lugar a la construcción de otras 30 viviendas más. El barrio no cuenta con los servicios básicos y la mayoría de las casas aún no está finalizada.
A algunas les falta el techo, a otras las aberturas o los pisos. "Pero entre todos vamos a darles una mano para que puedan terminarlas con los pocos materiales que quedan", comentó quien tomó la decisión de instalarse desde el lunes último en una de las pocas viviendas construidas casi en su totalidad.
El preadjudicatario contó que utilizarán los materiales que quedaron guardados en una de las casas del barrio para terminar lo que resta. "Nosotros tenemos el recibo de los 300 pesos que pagamos y nos dijeron que íbamos a ser adjudicatarios, pero resulta que las casas no alcanzan para todos los hay en la lista", sostuvo.
Además, dijo que "la gente está pidiendo explicaciones al Sindicato Químico (del Personal de Fábricas de Pólvoras y Explosivos). Queremos saber por qué se atrasó la obra y por qué anotaron tanta gente en la lista, cuando sabían que las viviendas no iban a alcanzar para todos".
El ocupante de una de las primeras casas del barrio expuso que "teníamos el dato de que había familias que se iban a meter, entonces ganamos de mano porque no queremos que se meta otra gente y que destroce todo el lugar".
Mayra Lazano está al tanto de la situación y sabe que hay más inscriptos que viviendas. De todas maneras, dijo que "no nos sentimos estafados porque todos los preadjudicatarios pagamos una suma, una sola vez, de 300 pesos. No es que pagamos cuotas. Ese dinero se utilizó para realizar los planos y los trámites correspondientes".
Además, planteó que "si bien hay 116 inscriptos en el listado, muchos de ellos se borraron en estos 12 años que pasaron desde que se anunció el programa de viviendas porque algunos compraron una propiedad en otro lugar y otros decidieron no continuar como preadjudicatarios. Y a ellos se les devolvió el dinero. Lo que hay que hacer es actualizar la lista".
De uno y otro lado esperan una solución lo más rápido posible. "Queremos que el Sindicato se haga cargo porque es responsable de la construcción del barrio y nos tiene que dar una respuesta", dijo uno de los ocupantes.
Para Mayra Lazano, por su parte, "buscamos una salida legal y pacífica, porque lo único que queremos es que las obras puedan finalizarse y se puedan sortear las casas, como corresponde".
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