25 familias con un objetivo común: la casa propia

Cada martes se reúnen. Cada segundo día hábil de la semana, renuevan sus votos, su fe. Cada martes hay nuevos asuntos de qué hablar. Cada segundo día hábil de la semana, 25 familias de nuestra ciudad, dan seguros pasos hacia la concreción definitiva, de un enorme anhelo: la casa propia, la vivienda única.
Son una cooperativa de autoconstrucción y autogestión. Se denominan: “Olavarría Construye”. Han formado una comisión que dirige los hilos de la entidad, y cuentan con reglamentación interna, para que todo sea transparente y ordenado y se lleve una correcta administración, sin dejar detalles librados al azar.

El presidente cooperativista, es el señor Ignacio Trueba. Lo acompaña gente experimentada en la materia, como el señor Beto Calderón, y, a su vez, otros compañeros, con enormes deseos de avanzar con este proyecto habitacional. El 80 % de las familias componentes, tiene hijos y 20 del total, hoy alquilan.

No claman en el desierto, solos. Pueden observar de reojo, el ejemplo de la colega “Unión Hinojense”, que, dicho sea de paso, queridos amigos, ya desarrolla plena labor constructiva, sobre todo, claro, los sábados y domingos, en su predio, a la entrada misma de la localidad de Hinojo. Allí, también, 25 familias trabajan con sumo esmero y amor, por supuesto, para cristalizar el punto máximo de visión, que es la vivienda digna y propia, naturalmente.

En ese espejo, suelen mirarse, los cooperativistas olavarrienses, cuando cunde un poco el desaliento, por la espera. Es que, al presente, los terrenos para empezar a poner manos a la obra, se encuentran prometidos, mas no tienen aún la ubicación exacta de los mismos. Sí, el compromiso del Municipio local, está y con un aditamento relevante: el ofrecimiento incluye, con buen tino, por cierto, que los lotes contarán con los servicios básicos cubiertos. Obvio, es de entender, que las horas se le antojan eternas a los interesados.

Mientras tanto, las autoridades comunales, han iniciado un censo socio-ambiental de todo el grupo, para determinar algunos datos estadísticos precisos.

El sistema apunta a dos partes fundamentales, amigos. Por un lado: Autoconstruir, o sea, que cada miembro de la institución participe en las tareas de albañilería y demás de cada una de las propiedades. Y el otro pie, se refiere a la: Autogestión, léase autofinanciamiento de todo lo que se realizará, sin excepción. Siguiendo este orden, cabe consignar, que cada núcleo familiar, paga ahora 300 pesos mensuales. La proyección es aumentar la cuota a 400 por mes. Este dinero se deposita en cuenta bancaria, a nombre de tres representantes cooperativos. El acuerdo con la Municipalidad, establece que, terminadas las casas, empiezan a pagar los terrenos correspondientes.

La idea proyectada es levantar las 25 viviendas iguales, todas al mismo tiempo. Una vez concluidas, se hará un sorteo, para fijar cuál le toca a cada quien. La construcción es básica: de 45 a 50 metros cuadrados, habitación única, la que con posteridad se dividirá, a criterio de los moradores.

Al techo, han planificado hacerlo de chapas, con caída hacia un solo lado, y cielo raso de madera.

La dirección de obra se ha consensuado entre, la Comisión de Tierras de la Nación y la Facultad de Ingeniería de Olavarría.

Ya se han pedido presupuestos a corralones, para ir teniendo delante de los ojos, los costos y las conveniencias de adquirir los materiales, en uno u otro sitio comercial especializado. Cuesta mantener el ánimo, la predisposición, pero, uno a otro se “contienen”, tratan de hablar, de sacar afuera toda inquietud. Es menester conservar la paciencia intacta. Y el espíritu inquebrantable. Para cuando llegue el momento de empezar a “laburar” en el terreno propiamente dicho.-

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