Se trata de los referentes de las más de 500 personas que fueron desalojadas del complejo habitacional “El Relámpago” de Domínico, lugar que ocupaban en forma irregular desde hace una semana.
Hoy, antes del mediodía, un grupo delegado de las más de 270 familias que fueron desalojadas ayer del complejo habitacional "El Relámpago" de Villa Domínico -que se encontraba tomado desde hace una semana- buscará obtener por escrito la promesa dada ayer por miembros del Poder Ejecutivo, que apuntó a otorgar ayuda material a las personas carenciadas, e incluir un censo para priorizar las necesidades y conformar un nuevo listado de entrega de viviendas pertenecientes al Plan Federal habitacional.
“Fuimos recibidos por Pablo Vera (Secretario de Gobierno) y Hugo Barrueco (Secretario de Privada). Hay un compromiso de palabra para dar solución y brindar asistencia a la gente que estuvo en la toma”, detalló a LA TERCERA Alejandro González, uno de los delegados. “La ayuda es por entrega de alimentos y materiales para construir por un lado, y por otro el compromiso de hacer un trabajo censal para evaluar las necesidades más urgentes. Esto será mañana a partir de las 10. Veremos cómo continúa esto, ya que nuestra principal condición es que la promesa se traduzca por el momento, por escrito.”
Justamente, el principal objetivo por parte de los referentes es “conseguir un papel” donde conste con firma y sello oficial, los detalles de las promesas, ya que “no podemos guiarnos por la palabra porque el intendente Jorge Ferraresi ya nos falló”.
Según González, los dichos del primer mandatario “ya no son confiables”, ya que la promesa de Ferraresi de entregar casas a los vecinos “ viene del 2010”, “pero no paso nada y parece que se olvido y nosotros vivimos siempre con esa promesa”.
Desalojo pacífico
A primera hora de la mañana, un centenar de efectivos de la Policía bonaerense desalojó el lugar sin aviso previo. Allí dijeron que fueron unas 500 personas de la zona que en forma casi inmediata marchó hasta la sede de la municipalidad. La mayoría de los ocupantes, poco antes de las 10, se retiraba con colchones y otras pertenencias, mientras que restaban salir principalmente mujeres embarazadas, cuyos maridos no podían auxiliarlas para retirarse con los objetos debido a que trabajaban en otros lugares, dijo uno de los ocupantes.
Tal como contaron a este medio, a las 7, los efectivos ingresaron al complejo habitacional con una “orden judicial” y ordenaron abandonar las 112 casas “en diez minutos”.
“Casi tres cuerpos de distintas unidades policiales llegaron y nos ordenaron salir a las 500 personas. Había 120 niños y 60 embarazadas, las que no podían salir esta mañana porque debían hacerlo con sus pertenencias y los maridos no podían dejar sus trabajos”, manifestó un ocupante.
Las fuentes consultadas resaltaron las acciones “pacíficas” que se desarrollaron en el desalojo, que contó con la presencia del Defensor del Pueblo local, Sebastián Vinagre, quien se mantuvo en contacto permanente con la gente.
En esta línea, González joven recordó que las personas que decidieron ocupar el predio habían sido “censadas en 2010 con la promesa de la Municipalidad de Avellaneda” de recibir viviendas sociales. Rememoró que, ante la demora en la entrega de casas, optaron por tomar el complejo habitacional, próximo a inaugurarse pero con beneficiarios de otras localidades del partido.
Los ocupantes aseguraron que el complejo habitacional no sufrió daños materiales y argumentaron que “asistentes sociales filmaron y vieron que estaba todo bien”.
“Lo único que quedó mal es lo que ya estaba mal hecho por los arquitectos. Esto no se inauguró todavía porque se abría para tomar agua y perdían todas las cañerías. Éramos 500 personas y había sólo una canilla para todos.”
La lectura política
Ya desde la semana pasada, referentes políticos de distintos espacios salieron a “politizar” las tomas de Beazley al 60 de Villa Domínico, y adjudicaron la movilización vecinal a “una movida por parte de puntreros” que “ya venían agitando desde hace meses” las tomas de las casas.
Es por eso que nuevamente se habló de la interna peronista que mantiene enfrentados al intendente Ferraresi contra el senador bonaerense, líder de la Juan Domingo y secretario general del PJ de Avellaneda, Baldomero “Cacho” Álvarez de Olivera. Según trascendidos, algunos vecinos mismos, que ocuparon los dúplex, llegaron a reconocer la intencionalidad por parte del cachismo de debilitar y dejar al descubierno algunos “descuidos” del ferraresismo.
También en estricto off, un periodista de un importante medio nacional reconoció que la cobertura periodística de ayer en Avellaneda se dio como otra instancia en el marco de esta guerra oficialista.
Las “sospechas” de Ferraresi
Si bien el intendente Jorge Ferraresi ayer no recibió a los delegados vecinales -y es casi seguro que hoy tampoco esté presente en la “firma de los compromisos”-, sí atendió a la prensa y habló de la “pronta ayuda a la gente que atraviesa necesidades”. Pero también habló de sus sospechas y se reforzó en una imagen (ver captura de TV) donde se identifica al concejal abiertamente cachista, Jorge Gamarra.
“Estamos trabajando en solucionar este problema que tienen los vecinos. Son 70 familias que se metieron en un predio de casas a entregar. Llamó la atención como lo hicieron, y llamó la atención lo que hicieron en la puerta del municipio con la presencia de algún concejal identificado con La Juan Domingo, y de un hermano de un ex intendente. Esto de espontáneo esto no tiene nada. La verdad que vimos movimientos extraños y sabíamos que esto iba a llegar y que debería ser algo pacifico”, declaró Ferraresi. Ante esto, algunos ediles ferraresistas salieron a acusar a Gamarra de agitar las inscripciones que se vieron ayer en la municipalidad: “Ferraresi traidor”.


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