Familias asentadas en forma ilegal fueron intimadas por el municipio

Más de 200 ladrillos y 12 bolsas de cemento fueron secuestrados en forma momentánea a una familia que estaba construyendo una vivienda de material en terrenos ubicados en Km 3. También estaba previsto demoler las bases de su vivienda, sin embargo la familia pidió que antes se los reubique.
Momentos de tensión e incertidumbre se vivieron ayer en un sector de Kilómetro 3. Es que en la parte trasera de la empresa Neomat, dedicada a la venta de materiales para la construcción, se llevó a cabo un operativo con el objetivo de desalojar a dos familias que se asentaron en forma ilegal en terrenos considerados de riesgo por sus características.

El operativo, que estuvo encabezado por el subsecretario de tierras, Alberto Parada, se inicio alrededor de las 14:45 con presencia de dos máquinas viales, un camión con una grúa hidráulica y personal policial de Mosconi.

Cuando periodistas de este diario llegaron al lugar, los agentes municipales secuestraban los materiales que se utilizaban para la construcción de una de las viviendas, perteneciente a la familia Zalazar que habita en la extensión del Máximo Abásolo. En el lugar se encontraba el padre de la propietaria, que minutos después llegó junto a su esposo, Daniel, su pequeña hija y una hermana.

La familia pidió que no derrumben su construcción por el dinero invertido en la misma, incluso le manifestaron a Parada sus intenciones de adquirir la tierra. Sin embargo, el funcionario les explicó que esos terrenos no estaban habilitados.

La tensión aumentó con el pasar de los minutos, ya que la familia se negaba a perder sus materiales y lo construido hasta el momento, mientras que los funcionarios les reprochaban los avisos previos que les habían realizado empleados municipales, quienes les habían advertido de esta situación.

Mientras tanto, los obreros contratados por el municipio interdictaban dos palets de 90 ladrillos y un tercero incompleto, además de 12 bolsas de cemento que fueron cargadas al camión con grúa hidráulica.

La familia pedía que se desaloje a todo el sector, y no sólo a ellos, ya que consideraban “que las otras casas” se iban “a quedar ahí y seguro va a entrar algún acomodado”. Por su parte, el funcionario les pidió que se acerquen al área de tierras, y luego de una ardua y tediosa negociación los vecinos accedieron al pedido, bajo el compromiso de una reubicación y solicitando que por el momento no se derrumbe lo construido.

Finalmente, lo más de 200 ladrillos, 12 bolsas de cemento y hierros fueron trasladados a la vivienda de un amigo de la familia que para la construcción de la propiedad tiró parte de la ladera del cerro, imitando a una propiedad lindera de similares características.

En el operativo también se intimó a una pareja de adultos mayores que habita a unos 20 metros de la construcción de la familia Zalazar.

Los funcionarios se acercaron hasta la precaria vivienda y solicitaron que se acerquen hoy para poder realizar el trámite de tierras, y proceder a una futura reubicación.

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