Los familiares de los policías detenidos insisten en la inocencia de los acusados y marcharon el sábado en el Paseo Jesús Mendía. Mostraron su descontento con la prisión preventiva otorgada por el juez Villamarín.
La cita fue programada para las 17 en el Paseo Jesús Mendía, por familiares, amigos y personas del vínculo más cercano de Néstor Rodríguez, Nicolás Manuel y Edgardo Constancio, los tres agentes que cumplían funciones en la comisaría Primera y ahora se encuentran alojados en la Unidad Penal Nº 30 de General Alvear. Vale recordar que días atrás el doctor Carlos Villamarín, responsable del Juzgado de Garantías local, aprobó la solicitud de la fiscal Susana Alonso y les aplicó la prisión preventiva.
Se trata de los tres agentes que se desempeñaban en la dependencia local en los momentos en los que se habrían producido las agresiones hacia Diego González, el hombre que denunció las torturas. Sin embargo, esa versión de los hechos no les cierra ni les convence a los familiares de los acusados, quienes sostienen fervientemente que los verdaderos responsables están libres, con el subcomisario Pablo Blúa, ex segundo jefe de la Primera, a la cabeza.
Marcelo Rodríguez, hermano de Néstor y uno de los organizadores de la convocatoria, indicó en diálogo con EL POPULAR que "tengo el diario en la mano que estuve leyendo a primera hora y veo que estamos en la misma. Lo quieren acusar por 'omisión', por 'falsificación ideológica de documento público', es lo mismo que nada. Seguimos en la misma", indicó con respecto a la situación procesal de Blúa.
"Este hombre es el culpable, es el responsable principal de todo esto. Si la justicia no trabaja y no lo detiene como tiene que ser seguimos con los chicos presos por nada. Son tres personas inocentes. No coincide nada. Acá tenemos tres detenidos por las 14.30 y todo se suscita después de las 17. Puedo acercar documentación que tengo de los abogados de en qué horario Diego González declara que lo atan, le empiezan a pegar, aparece un rubio de ojos claros y es el que le pide el dinero, las armas y no se qué más. Entonces, ¿cómo es la cosa? No entiendo más nada", continuó Rodríguez sobre el ex segundo jefe de la Primera. Mónica Mendoza, familiar de Constancio, coincidió plenamente en estos puntos y habló varias veces de una "causa armada", con Blúa como principal gestor.
Por otra parte, también se pudieron ver y escuchar a personas del vínculo de Nicolás Manuel. Si bien adhirieron a cada iniciativa, habían preferido no exponerse en las manifestaciones previas. Vale destacar que se trata del único agente que hasta el momento no ha declarado en el marco de la investigación. Inclusive, su testimonio es esperado con ansiedad debido a que era el oficial de servicio en el día que se registraron los hechos. No obstante, y según precisaron sus familiares, su silencio responde al consejo y la estrategia de su abogado defensor.
Su padre, Raúl, indicó que "quiero justicia, a mí ya las palabras no me salen. Es increíble que los tres estén adentro siendo que no tienen nada que ver. Tenemos un hijo de 29 años encerrado, eso no se lo deseo a nadie. Estamos re mal. Sabemos que no fueron". Su tío, por su parte, fue más tajante y apuntó que "la realidad acá era que había que hacer todo rápido. Agarrar a 'tres perejiles' como agarraron y llevarlos a una cárcel de máxima seguridad. Creo que esto se tiene que revertir, esta causa fue armada y tiene nombre y apellido".
En total, según se calcula, se presentaron cerca de un centenar de personas, una cantidad inusitada para manifestaciones locales de cualquier tipo. Tras permanecer varios minutos frente al Palacio Municipal desplegando numerosas pancartas y afiches con durísimas acusaciones hacia la fiscal Susana Alonso y el subcomisario Pablo Blúa marcharon por las principales calles del centro de la ciudad.
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