El dolor pintado en el rostro de la mamá y el hermano del profesor de gimnasia asesinado, conmovió a todos. La asamblea habitual de los jueves se vio colmada de gente, como al comienzo de estos encuentros, y siempre al reclamo de "¡Seguridad!".
No hubo discursos, no hubo informes sobre trámites realizados, como otras veces. El dolor de la familia de Matías Blanco conmovió a todos, que solamente batieron palmas y cacerolas, al grito de \"¡Seguridad!\" y \"¡Justicia!\".
Pablo Blanco, hermano del joven Matías, expresó a PERSPECTIVA SUR que \"sabíamos de estas marchas, pero nunca pensé que un día estaríamos acá reclamando seguridad y justicia. Jamás pensamos que nos podía pasar una cosa así\".
Solicitó colaboración de la población en cuanto a si alguna persona vio algo aquella noche del viernes pasado, cuando Matías fue baleado en la cabeza en Barrio Parque Calchaquí.

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