La familia Melmann protestó contra las salidas transitorias de ex policías

La familia Melmann protestó contra las salidas transitorias de ex policías
Los padres de la chica asesinada, Gustavo y Laura, revisaron en la ruta autos y ómnibus para impedir la llegada de Echenique, Suárez y Anselmini, quienes a partir de ayer gozan de ese beneficio.
Desde la mañana de ayer y durante varias horas, Gustavo Melmann y Laura Calampuca, padres de Natalia Melmann (15), asesinada el 4 de febrero de 2001 en Miramar, realizaron una manifestación y corte de ruta simbólico en los accesos a la ciudad para de alguna manera poder evitar el ingreso de los policías condenados por el crimen, quienes comenzaron a gozar de salidas transitorias por 48 horas.

Cabe señalar que Ricardo Suárez, Oscar Echenique y Ricardo Anselmini fueron beneficiados con este régimen de acuerdo a lo dictaminado por el juez de Ejecución Penal 1 de Mar del Plata, Ricardo Gabriel Perdichizzi.

A pesar de la intención de la familia Melmann, los ex policía ingresaron ayer a Miramar según se lo confirmó a LA CAPITAL su abogada, Patricia Perelló. (Ver aparte)

La protesta contra una nueva salida transitoria otorgada por la Justicia se suma a la ocurrida en agosto de este año cuando Claudio Kielmasz -condenado a cadena perpetua porque en 1997 violó y mató a tres chicas en Cipolletti- fue autorizado a participar dos veces en encuentros de teatro.

Otra de los casos que tuvo una fuerte repercusión mediática fue cuando el ex integrante de Callejeros y condenado por el asesinato de su pareja, Eduardo Vázquez, fue autorizado a salir de la cárcel para asistir a un acto político a poco de haber sido condenado. Lo mismo ocurrió con otros presos.

El reclamo de los Melmann

La convocatoria de la familia fue acompañada por familiares de otras víctimas, como el caso de las madres de Sebastián Bordón y Manolo Duarte, vecinos y allegados que apoyan a la familia Melmann desde hace varios años.

Si bien se intentó evitar el regreso de los condenados a la ciudad, la iniciativa estuvo más ligada a un mensaje hacia la Justicia para que revea la medida de salidas transitorias ya que además llamativamente permitió que uno de los ex policías, en este caso Echenique, pueda alojarse en el domicilio de una hermana a tan sólo 200 metros de la casa donde los padres de Natalia conviven con otra hija de 18 años.

A Gustavo Melmann, quien encabezó la medida en la ruta 11 y avenida del Mar se lo notó lógicamente bastante nervioso y angustiado por la situación pero la gente que se dirigía en autos, ómnibus u otros medios de transporte fue respetuosa, accedió a su pedido y además de recibir panfletos informativos en ciertos casos hasta dejó revisar los baúles de sus vehículos.

Allí, como una de las imágenes que acompañaron la jornada, se observó a una chica con una remera que portaba la frase, ?Hoy Natalia tendría mi edad?

?Agradezco la gente que vino a apoyarnos, no cortamos el tránsito sólo pedimos colaboración?, dijo el padre de la joven asesinada, quien además agregó: ?Hasta el momento no tenemos mayores novedades de la Justicia?.

Mientras tanto, Laura adoptó una medida similar en el cruce de la ruta 77 y el camino Independencia que une Miramar con Mar del Plata, siendo ambos sectores custodiados por móviles de la policía comunal de General Alvarado junto a personal de Guardia Urbana y Tránsito municipal.

"No queremos acá asesinos ni violadores", manifestó la mamá de Natalia. Y agregó: "Fue una protesta simbólica, para explicar que estamos tratando de impedir que en los autos vengan los asesinos de mi hija, a los que el juez autorizó salidas transitorias de la cárcel".

Calampuca consideró que "es una aberración que salgan los policías cuando no cumplieron la condena".

El miércoles, Gustavo Melmann, padre de la adolescente asesinada, afirmó que el juez de Ejecución Penal número 1 de Mar del Plata, Ricardo Gabriel Perdichizzi, otorgó salidas transitorias a los policías bonaerenses Oscar Echenique, Ricardo Suárez y Ricardo Anselmini.

En esa oportunidad, Melmann explicó que con las salidas transitorias se busca que los condenados se "integren socialmente y ver a sus familias, y en dos años estarían gozando de libertad total".

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