Rubén Gamba sostuvo que el éxito y el fracaso de una gestión local no depende de quien sea el gobernador o el presidente, depende de la calidad del gobernante y su equipo
¿Cómo se neutraliza la estrategia del gobierno que busca posicionar a la candidata haciéndola partícipe de los actos?
-En primer lugar con caminar, en segundo lugar con difundir nuestras ideas y propuestas en tercer término con algo que venimos repitiendo permanentemente y que tiene que ver con que se ha terminado en Alberti esa especie de mito que se había instalado hace unos años atrás que indicaba que para gobernar había que ser del mismo color que el gobernante nacional y provincial. Nosotros entendemos que esto no tiene nada que ver, la mejor demostración es que nos tocó gobernar con autoridades de otro partido, en el caso mío con Menem y Duhalde, como presidente y gobernador, y a pesar de eso siempre pudimos hacer un montón de obras en Alberti. Es decir, el fracaso o el éxito de una gestión local dependen de las ganas, la capacidad, la idoneidad del gobernante de turno y su equipo de gobierno. Independientemente de quien sea el presidente o el gobernado. Si en Alberti desde el 1983 hasta el 2003 se hicieron 119 cuadras de pavimento de hormigón, independientemente de quien era el gobernador, desde el 2003 no se hizo en la planta urbana una sola cuadra de pavimento de hormigón siendo que el gobernador y el presidente eran del mismo signo político. No le podemos echar la culpa a Scioli, el gobernador hizo muchas obras en la provincia e incluso en Alberti, como el acceso que se lo reconocemos y lo felicitamos, una obra provincial hecha con fondos provinciales, lo que faltó acá es gestión local para las obras locales. Si el Hospital no funciona bien es responsabilidad de las autoridades locales.Conclusión: ¿se puede gobernar siendo de otro color que el presidente y el gobernador? Si, primero porque lo demostramos en el pasado, y después porque esta gestión que está terminando, desde nuestro humilde punto de vista, deja mucho que desear. Tuvo el respaldo y el beneplácito de los gobernadores, incluido uno que tuvo campos en Alberti, y de la presidenta, de legisladores, de ministros, y hemos retrocedido en la calidad de lo servicios públicos, el pueblo está más sucio, mas abandonado, hemos retrocedido en la calidad del servicio de agua. Hace cuatro años que estamos largando los desechos cloacales crudos al río, hace poco se comenzó con una tarea y nos parece muy bien. Pero es la primera vez en la historia que la Planta Depuradora pasa tanto tiempo sin funcionar, podríamos dar muchos ejemplos, lo que pasó con el trompo. Insisto en que el éxito y el fracaso de una gestión local no dependen de quien sea el gobernador o el presidente, depende de la calidad del gobernante y su equipo.
Comentá la nota