Desde el jueves a la tarde algunas calles de los dos barrios tradicionales del sur de la ciudad se encuentran con muy poca presión o casi nada de agua. La situación llama la atención porque desde hace un par de jornadas que las temperaturas bajaron considerablemente y por ende, el consumo también.
¿También en estos meses?
Tantos años de desinversión en el sistema de agua potabilizada sigue mostrando sus consecuencias. Este verano, como los anteriores, fue moneda corriente el faltante del vital líquido en todos los barrios de la ciudad. A la desidia por falta de políticas de Estado en el tendido de la red se suma la falta de conciencia de varios vecinos que la derrochan, aunque esto no justifique el faltante, y las constantes quemas de bombas encargadas de la extracción del agua.
Desde la Municipalidad la única respuesta que se vierte es que “el plan Maestro traerá las soluciones definitivas”, pero tal como lo publicó este diario en varias oportunidades, los trabajos vienen lentos; y que sólo se trabaja en la construcción de un piletón para almacenar más agua, y tras que en esta primera etapa ni se contempla el tendido y mejora de la red, también hay problemas con los habitantes de la central Caseros, ya que en parte de ese lugar se utilizará para su edificación. Por lo tanto en los años venideros estas historias serán repetidas.
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