Faltan 5 días: mosaico electoral

Las Primarias ya dejaron su veredicto. Las Elecciones Generales se avecinan. ¿Cuál es el panorama que enfrentan los alcaldes? ¿Cómo será la renovación en la Legislatura provincial? ¿Cuál es el piso electoral que deben alcanzar los candidatos a senadores provinciales? Informe especial de LA TERCERA a días de los comicios.
La Tercera Sección Electoral (TSE) se parece a un caleidoscopio: cuando se mira en su interior se descubre una multiplicidad inadvertida en primera instancia. Las Elecciones Generales 2011 están impregnadas de expectativa por la puja legislativa, espacio de la apuesta más fuerte de la oposición, y allí se observa también esa variedad.

Atrás quedó la abulia de fines de la década de 1990 o principio de siglo, el escenario de participación cambió. A cinco días de la jornada eleccionaria, LA TERCERA elaboró un instrumento de referencia que recopila toda la información relevante para la sección: el presagio auspicioso para los ‘barones’, las internas en cada municipio, el proceso de la primaria abierta y la importancia de la elección parlamentaria.

Cada municipio enfrenta una realidad particular: Martín Insaurralde en Lomas de Zamora y Jorge Ferraresi en Avellaneda van por primera vez a una elección, ya que asumieron en reemplazo de los respectivos alcaldes que fueron electos en 2007. Por otro lado, hay uno va por su cuarta reelección, Alejandro Granados, de Ezeiza. Su vecino de Almirante Brown, Darío Giustozzi, fue el que mejor parado salió de la primera instancia, con el 65 por ciento de los sufragios.

Mientras los alcaldes de Esteban Echeverría, Presidente Perón, San Vicente y Florencio Varela gozan de similar entusiasmo por los guarismos favorables, en Quilmes y Lanús las segundas fuerzas están para dar la pelea. Con fuertes corrientes kirchneristas en pugna franca, los quilmeños podrían reelegir por primera vez a su primer mandatario, Francisco ‘El barba’ Gutiérrez, o dejar al frente de la Municipalidad a Daniel Gurzi, un diputado provincial que dejó su banca en licencia para ser funcionario en la administración sciolista.

En Brandsen, el Frente para la Victoria (FPV) podría poner fin a la hegemonía que la UCR tiene en la zona desde la recuperación de la democracia. Para ello, Gustavo Arias, el candidato ungido por el ministro de Economía provincia Alejandro Arlía, deberá replicar el impulso que obtuvo en las primarias el 14 de agosto.

En el segmento de los aspirantes a la legislatura provincial, hay 18 nombres de la política local. De ellos, una mitad alcanzará una banca (ver página 10) y la otra quedará afuera. En este último segmento podrían estar las derrotas más rutilantes, como el referente peronense del sindicato de estacioneros Carlos Acuña (Frente Popular), los lomenses Laura Sasprizza (de la CGT Azul y Blanca, también por el duhaldismo) y el socialista Julio Fornelli (Nuevo Encuentro). En Avellaneda, la macrista Andrea Piantamida y en Esteban Echeverría el denarvaísta Néstor Pulichino tampoco parecen ser parte de la discusión.

La disputa por las bancas

Los resultados de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del pasado 14 de agosto significaron una fotografía concreta de las preferencias del electorado bonaerense, en el proceso que finaliza el próximo domingo con la elección general, y que determinará qué partido gobierna, y cuál es la relación de fuerzas en el Legislativo. Este año en la Provincia no se renuevan Diputados, y sólo se eligen Senadores.

La Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires está conformada por 18 representantes. El próximo domingo se renovará la mitad de la Cámara, es decir, se ponen en juego 9 bancas. Los partidos políticos deben alcanzar un piso de 11,1 %, para acceder a la representación legislativa, cifra que surge de dividir 100, que representa la totalidad de lo que se renueva, por la cantidad de bancas a elegir, en este caso 9. Para computar la cantidad de Senadores que conformarán el Legislativo provincial se debe calcular que por cada Senador, un partido político debe sumar el 11,1 % de los votos. En la Tercera Sección Electoral de la Provincia de Buenos Aires, en las PASO sólo el oficialismo logró llegar al piso que exige la Ley Electoral para ingresar Senadores. En caso de repetirse los guarismos de las Primarias, el Frente para la Victoria se quedaría con las 9 bancas que se renuevan a partir del próximo 10 de diciembre. Pero de modificarse los números anteriores, y en caso de que Udeso, que fue la segunda lista más votada, o el Frente Popular, que salió tercera, alcanzaran el piso del 11,1%, la composición del Senado podría modificarse, como se explica en el gráfico anexo a la nota, y algunos de los candidatos expectantes podrían convertirse en Senadores.

Dos vices regionales: Gabriel Martiotto y Mónica López

En estas elecciones generales, dos referentes políticos de la región acompañan a los principales candidatos por la gobernación bonaerense: por un lado está el hombre de Lomas de Zamora, Gabriel Mariotto; y desde Avellaneda la referente Mónica López. El primero acompaña a Daniel Scioli en lo que sería su segura reelección, y por el otro, la diputada por Unión Pro, asociada a Francisco de Narváez en la búsqueda de un “milagro”. Ambas figuras surgen como exponentes de la región con caudal de votos más importantes de la Provincia de Buenos Aires llegando desde distritos históricos de los cuales surgieron figuras que marcaron a fuego nuestra historia reciente, como Herminio Iglesias o Juan Manuel Casella (Avellaneda), o Eduardo Duhalde (Lomas de Zamora). Al igual que las figuras que acompañan en las formulas, tanto Mariotto como López tienen orígenes disímiles y al mismo tiempo son exponentes de una nueva generación de políticos.

El lomense cuenta en su aval una carrera docente académica en la Universidad de Lomas, donde llegó a decano de Sociales. Ganó notoriedad ya en plena era K como interventor del Comité Federal de Radiodifusión y como uno de los motivadores del proyecto de la Ley de Medios, y en el 2009 fue electo concejal.

En cambio los comienzos de López se dieron de la mano de su marido, Alberto Roberti, gremialista del petróleo y concejal peronista avellanedense. Las idas y vueltas con “Cacho” Álvarez obligaron al matrimonio -pertenecientes a la mesa chica del PJ provincial- a dar un portazo y “sacar los pies del plato”. La idea de López era la de ser intendenta, pero un acuerdo con el ProPeronismo la catapultó a una diputación provincial en el 2009. Hoy la sociedad política se amplió hasta incluir a Osvaldo Mércuri, apuntalando aún más su figura a nivel provincial.

Comentá la nota