Faltan jugadores, le sobra actitud

El equipo de la ciudad infló el pecho ante la ausencia del uno y el cinco (Pepe-Fizer). Baldo se retiró lesionado. Su rival mostró demasiada apatía.
El reconocimiento del público descontando con aplausos los últimos segundos, fue una muestra de lo que recibió de este Bahía Estudiantes, más rústico y con menos talento que la temporada pasada, aunque con jugadores capacitados para absorber responsabilidades. Dato fundamental para la victoria frente a Gimnasia (Comodoro), por 82 a 73, en el cierre de la primera fase de la Liga Nacional.

A las bajas anunciadas de Pepe y Fizer se sumó la dolencia de Baldo (sólo jugó 3m14). Ante la adversidad, el equipo se potenció y cada uno entendió que debía dar algo más.

Y quien superó una vez más las expectativas fue LaVell Blanchard, disfrazándose de cuatro o abriéndose para jugar de tres y completando 26 puntos (su mayor puntuación) y 10 rebotes, completando un punto menos que su máxima valoración.

Continuando con su alto rendimiento, Lucas Faggiano motorizó la ofensiva y perforó seguido (7-10 en tiros de cancha) la apática defensa visitante.

Gimnasia comenzó mejor, tomando los tiros abiertos que le dejó la hundida defensa local (4-6 en triples en el primer cuarto) y dominando con sus hombres más altos (7-8 en libres).

El 8-0 en 2m35 enmudeció el Casanova. Y adelante fueron, básicamente, arrestos individuales de Faggiano y Blanchard. Estudiantes estaba casi obligado a correr, porque en ataque estacionado desnudaba sus limitaciones.

La entrada de Scala por Ciorciari sacó de eje a la visita. Estudiantes metió mayor presión en la primera línea con Miérez-Faggiano y esto le permitió disimular en parte los problemas en los cambios defensivos cuando alimentaban a los grandes, máxime estando afuera Torres.

El feliz ingreso de Rivero fue una vía importante de gol y con parcial de 13-1 (26-22) ante una defensa que dio todo tipo de libertades, Estudiantes se puso más firme y el verde deambuló (0-1 en t3), cerrando el cuarto 22-13.

El "basurero" Blanchard agarró todo lo que anduvo dando vueltas. Corrigió lanzamientos, cargó al rebote ofensivo y con 15 puntos de los 22 del equipo en el tercer cuarto, definitivamente se ganó al público.

Rivero siguió pegado a Jackson, Gimnasia no tuvo otras variantes y lo salvó una ráfaga de triples (3-4) cuando Estudiantes tardó en retroceder.

Encima, la visita se quedó sin Seawright (falta y técnico). Ahí empezó a derrumbarse y sacó a luz la falta de contracción defensiva, motivo por el cual probablemente lleve 0-7 como visitante.

Bahía Estudiantes, en tanto, insistió. Faggiano empujó, Miérez siguió "arriba de la moto" y cuando la visita le plantó una zona, a 5m30 del cierre, Ferrini castigó con dos triples.

Un buen cierre de fase. Pasado mañana comenzará otra historia.

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