El equipo de la ciudad infló el pecho ante la ausencia del uno y el cinco (Pepe-Fizer). Baldo se retiró lesionado. Su rival mostró demasiada apatía.
A las bajas anunciadas de Pepe y Fizer se sumó la dolencia de Baldo (sólo jugó 3m14). Ante la adversidad, el equipo se potenció y cada uno entendió que debía dar algo más.
Y quien superó una vez más las expectativas fue LaVell Blanchard, disfrazándose de cuatro o abriéndose para jugar de tres y completando 26 puntos (su mayor puntuación) y 10 rebotes, completando un punto menos que su máxima valoración.
Continuando con su alto rendimiento, Lucas Faggiano motorizó la ofensiva y perforó seguido (7-10 en tiros de cancha) la apática defensa visitante.
Gimnasia comenzó mejor, tomando los tiros abiertos que le dejó la hundida defensa local (4-6 en triples en el primer cuarto) y dominando con sus hombres más altos (7-8 en libres).
El 8-0 en 2m35 enmudeció el Casanova. Y adelante fueron, básicamente, arrestos individuales de Faggiano y Blanchard. Estudiantes estaba casi obligado a correr, porque en ataque estacionado desnudaba sus limitaciones.
La entrada de Scala por Ciorciari sacó de eje a la visita. Estudiantes metió mayor presión en la primera línea con Miérez-Faggiano y esto le permitió disimular en parte los problemas en los cambios defensivos cuando alimentaban a los grandes, máxime estando afuera Torres.
El feliz ingreso de Rivero fue una vía importante de gol y con parcial de 13-1 (26-22) ante una defensa que dio todo tipo de libertades, Estudiantes se puso más firme y el verde deambuló (0-1 en t3), cerrando el cuarto 22-13.
El "basurero" Blanchard agarró todo lo que anduvo dando vueltas. Corrigió lanzamientos, cargó al rebote ofensivo y con 15 puntos de los 22 del equipo en el tercer cuarto, definitivamente se ganó al público.
Rivero siguió pegado a Jackson, Gimnasia no tuvo otras variantes y lo salvó una ráfaga de triples (3-4) cuando Estudiantes tardó en retroceder.
Encima, la visita se quedó sin Seawright (falta y técnico). Ahí empezó a derrumbarse y sacó a luz la falta de contracción defensiva, motivo por el cual probablemente lleve 0-7 como visitante.
Bahía Estudiantes, en tanto, insistió. Faggiano empujó, Miérez siguió "arriba de la moto" y cuando la visita le plantó una zona, a 5m30 del cierre, Ferrini castigó con dos triples.
Un buen cierre de fase. Pasado mañana comenzará otra historia.
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