En esta oportunidad, los porteños no sufrieron la restricción de los envíos de camiones, como sucedió en otras oportunidades, a pesar de que los precios son más bajos que en el resto del país. Ayer nuevamente hubo largas colas en la mayoría de las estaciones de servicio de nuestra provincia
Si bien la situación de escasez no es nueva, y los representantes de la industria se cansan de repetir los motivos ante los micrófonos cada vez que surgen las colas frente a los surtidores, en esta oportuniad la Ciudad de Buenos Aires al parece haber quedado al margen, según determinó el diario La Nación.
¿Por qué el abastecimiento no se vio resentido en el territorio porteño? O, dicho de otro modo, ¿por qué las provincias que en muchos casos albergan plantas refinadoras, protagonizaron el último capítulo del problema?
Distintas voces del sector consultadas por lanacion.com ensayaron distintas explicaciones a la cuestión que, repiten, se basa en un problema estructural.
Fuentes del mercado argumentaron que en algunos puntos geográficos de la Argentina la presencia de algunas petroleras es casi inexistente, y el expendio se circunscribe a una sola firma. En Mendoza, por ejemplo, la porción de YPF llega al 80% del total del mercado.
Rosario Sica, presidenta de la Federación (Fecra), negó que el faltante se concentrara en el interior: "El problema no se da sólo en las provincias, sino en todo el país. Lo que pasa es que acá las distancias son más cortas. Si falta en Caballito, se consigue en Flores", ejemplificó. "En cambio, en el interior, la distancia entre las estaciones de los pueblos, por ejemplo, hace que se sienta más la escasez", concluyó.
Raúl Castellano, secretario de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha), no compartió la hipótesis de Sica. "No creo que se deba a la distancia entre las estaciones, porque no hay diferencia entre la distancia en Capital y en las grandes ciudades del interior, como Córdoba -refutó-. En la Capital se concentra sólo el 10% de las estaciones y el resto se reparte en el país. Lo que pasa es que la ciudad de Buenos Aires tiene una situación privilegiada que, aparentemente, es prioridad para las empresas".
Según el dirigente, el "privilegio" evidenciado en esta última evidencia del faltante de productos, también se pone de manifiesto en los precios que pagan los automovilistas porteños. "Los precios son entre un 10 o 15% menores a los del resto del país", señaló.
Castellano puso énfasis en que "la situación que estos días atraviesa el interior es la del país". "Lo que pasa aquí es lo que pasa en la Argentina. Y eso se debe a fallas estructurales, falta de inversión en refinerías, una demanda creciente y precios más baratos en el mercado interno, que generan falencias en la refinación que se suplen con importación escasa para las necesidades".
Mientras tanto, ayer nuevamente los tucumanos debieron armarse de paciencia para conseguir combustible. En algunas estaciones de servicio, como la ubicada en Bulnes y avenida Belgrano, se pudo observar una larga fila de camiones en busca de gas oil.
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