Luego de los repetidos casos de reclamos en los establecimientos de la ciudad, PUNTAL recorrió algunos colegios para conocer sus necesidades.
PUNTAL recorrió algunas de las escuelas más complicadas de Río Cuarto. Lamentablemente las que suelen padecer la mayor desatención son las que se encuentran en sectores de la periferia. Mientras uno se aleja más del centro de la ciudad más dificultades encuentra, y un esfuerzo increíble por parte de los docentes para dar continuidad a las clases.
Las complicaciones no son menores. En algunos hay vidrios rotos, bancos en mal estado y hasta falencias en los alambrados, pero en otros se padece la falta de gas y luz, por ejemplo. A esto se suman pozos ciegos que se abren o que se llenan y nadie que responda a los pedidos de obras.
Una respuesta frecuente de directivos de los establecimientos señala que en la última gestión del gobernador José Manuel de la Sota la atención por parte de las autoridades del Ministerio de Educación ha decaído. Mientras tiempo atrás había una pronta respuesta desde las delegaciones locales, ahora deben hacer los pedidos directamente a Córdoba y pueden pasar varias semanas sin una intervención. Algunas escuelas, incluso, indicaron no tener salida con sus teléfonos para llamadas a larga distancia, lo que implica un nuevo gasto para los docentes o administrativos.
En este marco, las tomas de colegios que antes parecían ser un fenómeno, ahora podrían tornarse en algo cotidiano.
La necesidad de obras
“Más allá de que se construya y se inauguren escuelas, lo importante también es que las mantengan ediliciamente. De nada sirve tener escuelas nuevas, recién inauguradas y después les falta todo por dentro, desde los nombramientos hasta el personal que limpia”, consideró el secretario general de la UEPC, Juan Simes, que agregó: “Quienes se encargan de la limpieza son personas terciarizadas, que no es lo mismo que el portero que solíamos encontrar tiempo atrás, quienes se encargaban de abrir y cerrar, desde asegurarse que hubiera agua caliente hasta que todos los espacios de la escuela estuvieran limpios”.
El docente indicó, en diálogo con PUNTAL, que desde el gremio siempre insisten en que se realicen obras para mejorar la infraestructura de las escuelas, “por eso hacemos los relevamientos con bases muy serias”, dijo. Explicó que este trabajo de la UEPC viene desarrollándose desde hace muchos años, “fundamentalmente al comienzo de cada ciclo, cuando tomamos contactos con la realidad de cada establecimiento para saber cómo es su funcionamiento”, dijo.
- Luego de los relevamientos, ¿se mantiene el contacto con los delegados de cada establecimiento?
- Nosotros no estamos obligados a hacer estos controles, generalmente lo hacemos cuando nuestros delegados nos lo comunican porque hay algún inconveniente y nadie actúa. Allí se presenta un acta para que la escuela esté en condiciones, sino debería cerrar. De lo contrario, dejamos actuar a los directores de las escuelas para que hagan su trabajo, no somos fiscales permanentes.
- Durante el 2012 muchas instituciones han solicitado arreglos urgentes para sus establecimientos, en algunos casos con cierta urgencia, ¿qué impresión les genera desde la UEPC?
- Nos genera mucha preocupación saber que no nos tienen en cuenta todo lo que les vamos reclamando a la Provincia, para que se hagan los arreglos necesarios. Ahora, por ejemplo, se han cambiado las autoridades del Centro Cívico. En algunos casos, los directores tienen teléfonos que les han dado para llamar por reclamos, algo que nosotros desconocemos quién es. A la vez, tenemos expectativas de que se pueda nombrar todo el personal que necesita cada escuela, docente y no docente.
Simes consideró que es fundamental una respuesta por parte del Gobierno provincial en relación a las promesas sobre la realización de nuevas obras. “Las autoridades provinciales han prometido la compra de terrenos y la realización de los arreglos, considerando su inclusión en el presupuesto del año que viene, y pedimos que efectivamente se haga”, dijo el secretario general que puso como ejemplo a las escuelas Ipem 28, Ipem 29, y el CADA, “sería fundamental que tengan edificios propios”, sostuvo.
- En muchos establecimientos educativos denuncian demoras en la respuesta ante los reclamos.
- Hay cuestiones que venimos criticando del último gobierno de De la Sota, en un Centro Cívico donde teníamos concentrada toda la demanda de la administración, hoy se ve desgranada, no sabemos quién es quién, y todas las tareas de los directores se demoran mucho más. Ahora parece que deberíamos agarrar un mapa de Río Cuarto para rastrear dónde están los inspectores o dónde se hacen los trámites. Nosotros creemos que esto lo hacen muchas veces a propósito.
El próximo martes continuará el informe, con una segunda parte referida a la distribución de las escuelas en la ciudad, dando cuenta de cómo algunos sectores tienen más dificultades para acceder a la educación, una educación pública que, en realidad, no es para todos.
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