Las médicas que atendieron a la turista japonesa el 27 de febrero pasado dejaron en claro que el hecho que una mujer no tenga secuelas físicas no significa que no haya sido violada.
El martes, el juez visitó Cafayate y estuvo tomando declaración a la directora turística y a la guía que se encuentran en la oficina céntrica de Atención al Turista, siendo esta última quien acompañó a la joven japonesa a denunciar lo acontecido.
Uno de los motivos señalados es el miedo al que habría estado sometida la mujer al momento de ser abusada sexualmente en tanto se encontraba sola en un lugar desconocido y alejado de la población. De hecho, y según lo indicaron fuentes judiciales, al comenzar a declarar ante el juez la mujer se mostró muy dolida por los hechos ocurridos.
Otro de los datos que pudo recoger Pérez en su visita a Cafayate fue el hecho que inmediatamente, tras ser atendida por las médicas, la mujer solicitó medicación anticonceptiva, la cual le fue recetada. La mujer la compró en ese instante para tomarla.
Por el hecho, Magno seguirá detenido.
Al que le costó el cargo
Los hechos denunciados indican que Risako fue hasta el lugar en donde Magno le dijo que era costumbre quitarse la ropa de vestir según la cultura de esa región, fue entonces que se cometió el abuso. Este hecho fue (al parecer), suficiente para el ex ministro de Seguridad, Maximiliano Troyano, para hablar de un "exceso de confianza" de la mujer que sufrió la violación. Su declaración le costó el cargo.


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