Desarrollan estrategias originales y se instalan en colegios secundarios. Las claves
Ante todo, vale aclarar que la facultad de Ingeniería cuenta con una cátedra de Ingreso con docentes que se eligen por concurso. Tiene un profesor titular, dos profesores adjuntos, un ayudante diplomado y ayudantes alumnos. El titular, Octavio Miloni, la definió como “el puente entre la secundaria y la Universidad”, y explicó que “desde este espacio, que depende del área académica, se trabaja la estrategia del ingreso hacia afuera y dentro de la unidad académica”.
informes a las escuelas
“La política de ingreso es estratégica para la facultad, por ello, en el marco de la secretaría Académica, se coordinan acciones con todos los estamentos” de la casa de estudios, subrayó el docente.
Ingeniería viene trabajando con escuelas de la Región para atraer alumnos y, además, “guarda” un ambicioso proyecto para multiplicar esa labor. El profesor titular de la cátedra de Ingreso ofrece un dato que, al menos, llama la atención. “Estamos en contacto con colegios de La Plata, Berisso, Ensenada, Magdalena, Gran Buenos Aires”, enumera, y acota que “sin embargo, de los casi 1.500 inscriptos que tuvimos a fines del 2011 para iniciar la carrera este año, apenas un treinta por ciento o poco más son platenses”, comenta.
El contacto con las escuelas que entabla Ingeniería tiene un alto valor agregado para los establecimientos educativos. Cada año, la cátedra de Ingreso se encarga de realizar un informe sobre el desempeño que tuvieron los alumnos de cada colegio en el curso de nivelación que se dicta en febrero y se lo envía a sus directivos.
“Esa política genera un fuerte vínculo con las instituciones y dispara un ida y vuelta”, dice Octavio Miloni, y añade que “las escuelas se acercan, y a partir de allí vamos a brindar charlas y organizamos visitas a la facultad para que los jóvenes conozcan los laboratorios, los distintos departamentos y puedan entrar en contacto con alumnos avanzados y docentes”, detalla.
En cuanto a aquel ambicioso y original proyecto para estrechar al máximo la articulación con los colegios secundarios, aunque en la facultad no lo digan expresamente, los cambios y conflictos que se generaron en la dirección general de Cultura y Educación bonaerense en el último año han jugado en contra. No obstante, la unidad académica lo tiene en carpeta y piensa insistir hasta ponerlo en práctica. Se trata de dictar el curso de nivelación en los propios establecimientos educativos.
el proyecto mas preciado
Como se recordará, en el 2010 y el 2011 Ingeniería dictó el curso de nivelación en Matemática en el industrial Albert Thomas, pero el proyecto en cuestión es “distinto”, aclaró el decano Marcos Actis.
El ingeniero aeronáutico explicó que “en el Albert Thomas se dieron los contenidos. Luego, el alumno que quería se presentaba a rendir el examen de diciembre en la facultad. Lo novedoso de esta propuesta es que implica dictar en las escuelas el mismo curso que se da en febrero aquí, con las evaluaciones, los recuperatorios, y la entrega de un certificado de ingreso para quienes lo aprueben”, detalló.
Actis se encargó de aclarar que “el dictado del curso, así como los exámenes, estarán auditados por la facultad”.
Mientras tanto, la casa de estudios comenzó a avanzar firmemente en otro frente para “vender” la carrera, como es el de los colegios de la Universidad platense.
Hace diez días, la rectora del Colegio Nacional, María José Arias Mercader, y Marcos Actis firmaron un convenio que establece que los estudiantes de 6º año de esa institución que hayan cursado y aprobado la materia optativa “Matemática integrada” y elijan seguir sus estudios en la facultad de 1 y 47 ingresarán en forma directa, es decir, sin hacer el curso de febrero.
“Es que en esa asignatura, los chicos ven contenidos incluso superiores a los del ingreso”, dijo a este diario el vicedecano, José Scaramutti.
Octavio Miloni, por su parte, se encargó de aclarar que “ese acuerdo no implica que los alumnos zafan del curso y ya”, y explicó que “de ahora en más se implementará una serie de charlas para quienes vayan a ingresar a la facultad en el 2013”.
Lo cierto es que el convenio con el Nacional fue el “puntapié inicial” para extenderse a los otros colegios de la UNLP.
En la facultad se anticipó que “se está buscando la forma de implementar algo similar con el Liceo Víctor Mercante e incluso con el Bachillerato de Bellas Artes”.
Como en esos establecimientos no se cursa la materia “Matemática integrada”, una de las alternativas que se maneja es la de coordinar con las instituciones para que los estudiantes que lo deseen puedan hacerlo en el Colegio Nacional. “No sería complejo porque todos dependen de la Universidad”, apuntaron en la unidad académica, donde resaltaron que “desde aquí estamos en contacto con los profesores de esa asignatura, con quienes vamos definiendo sus contenidos”.
matematica
Si se habla de captar alumnos para una carrera considerada estratégica para el país por el ministerio de Educación, una problemática a resolver es la del temor que la mayoría de los secundarios siente por la Matemática. No es un tema menor, ya que está comprobado que muchos se deciden por otras disciplinas no por vocación sino para evitar esa asignatura, troncal en los primeros tramos de la ingeniería.
¿Qué se les dice a esos potenciales alumnos?
“Se les explica que esta facultad ha desarrollado una metodología propia y totalmente innovadora de dictar la materia. Y lo ideal es traerlos para que vean una clase”, apunta Miloni.
“La reorganización de los contenidos y el trabajo colaborativo en clase son dos datos clave”, dice.
Sin entrar en los contenidos, este diario pudo acceder a una de esas clases. Cada comisión no supera los 70 estudiantes (se ubican 7 por mesa) y cuenta con un profesor, un jefe de trabajos prácticos, un ayudante diplomado y un ayudante alumno. Es difícil diferenciar quién es quién: los docentes se sientan junto a los alumnos. ¿Resultados? “Antes, al finalizar 1º año un tercio aprobaba algo; un tercio, nada, pero seguía en la facultad, y otro tercio abandonaba. Hoy aprueba el 70%”, indicó el profesor Néstor Búcari, integrante del grupo que generó ese cambio pedagógico de 180 grados.
En otro orden, pero con el mismo objetivo de retener a los alumnos -aunque no a cualquier costo, se aclara en la facultad-, en Ingeniería funciona un aceitado sistema de tutorías alumno-alumno.
Estudiantes avanzados tutorean a los ingresantes “buscando que los recién llegados se sientan parte de la unidad académica, no seres anónimos”, dice Miloni y añade que “si no aprueban el curso de febrero, pueden seguir en la facultad, porque son alumnos regulares desde que se anotan. En ese caso, tienen la posibilidad de ver los mismos contenidos durante el primer cuatrimestre. A la larga, los deben aprobar, pero la contención los ayuda mucho”, indica.
Asimismo, realza que “aquel que se anota debe saber que tomó una decisión fuerte”.
Y lo explica: “El curso empieza cada vez más temprano. El de este año se inició el 24 de enero. Y además de nivelar, busca que los ingresantes adquieran ritmo de estudio y de trabajo universitario, por eso cursan de lunes a viernes y lo hacen durante 5 horas diarias”.
Atraer alumnos, retenerlos, pero sin bajar el nivel de exigencia. “Esa es la clave”, destacan en Ingeniería.
que le diria
Consultado sobre qué le diría a un joven que aún está en duda sobre qué carrera seguir para “llevarlo” a las aulas de la facultad, el decano Marcos Actis dijo que le plantearía que “si siente que tiene sentido común, si ve a su alrededor y se le ocurren ideas para mejorar las cosas y solucionar problemas, si tiene cierta amistad con las matemáticas, o sea que no le disgustan, y entiende que es una herramienta que le permitirá alcanzar las soluciones que se plantea, puede ser que la ingeniería sea una alternativa para su futuro”.
“Le diría que si tiene la decisión de seguir una carrera de ingeniería, en la facultad trataremos de ofrecerle las herramientas para que pueda salir adelante, siempre que su decisión sea acompañada con esfuerzo y sacrificio”, enfatizó.
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