Tras la normalización en la prestación del servicio de agua en los barrios de la zona oeste de la ciudad que se vieron privados del suministro por varios días, el presidente de Aguas de Zárate (AZSA), Claudio Massarini, informó ayer las causas del problema. La combinación de la falta de infraestructura y los inconvenientes en la tensión eléctrica fueron la principal razón de los cortes.
Massarini explicó que la zona afectada está atendida por 3 bombas (27, 29 y 34 ubicadas en los barrios España, Agua y Energía y Cementerio) y que las mismas son prácticamente insuficientes para abastecer toda la zona. En ese marco señaló que AZSA trabaja en el reemplazo de una de ellas.
Independientemente a esa deficiencia, los altos picos por las bajas temperaturas registrados en los últimos días generaron problemas de tensión debido al aumento en el consumo eléctrico.
Según informó el funcionario, ambas variables ocasionaron que las bombas salieran de servicio varias veces al día y hasta por más de 24 horas provocando que el sistema se descomprimiera, es decir que los caños se vaciaran, en especial en los puntos más altos de esas barriadas, ocasionando situaciones extremas.
Si bien la realidad también mostró una falta de previsibilidad por parte de las autoridades dado que se sabía la posibilidad de un escenario como el acontecido debido a problemas energéticos, Massarini informó que se buscó con anterioridad equipos generadores pero que no se encontraron.
“Por la época del año, la demanda es elevada”, dijo, “con el problema de energía a nivel nacional muchos contratan generadores en forma preventiva, como los hospitales, donde el servicio no se puede interrumpir”.
Aún así, el presidente de AZSA remarcó que una característica propia del servicio sanitario es la contingencia o la emergencia y que lo importante es estar preparados para dar respuestas. “Siempre va ser así, máxime si tenemos una infraestructura con una antigüedad promedio de 50 años, tanto en agua como en cloacas”, sostuvo y agregó “lo importante es que tenemos que buscar la vuelta para tener capacidad de respuesta y atender la emergencia o contingencia diaria”.
Intentando una autocrítica, Massarini manifestó que “es vergonzoso que estemos en el siglo XX, en una ciudad como Zárate, con los recursos hídricos que tiene y que estemos padeciendo estas situaciones, en verano porque hace mucho calor, en invierno porque hace mucho frío”. Al mismo tiempo improvisó una disculpa por no haber actuado con mayor celeridad y por no haber informado a la comunidad sobre el panorama con anterioridad.
Apelando a la necesidad de aumentar el cuadro tarifario y el nivel de cobrabilidad de los usuarios –el 50 por ciento sigue en condición de moroso-, el funcionario sostuvo que este hecho debería funcionar como detonador para atender los reclamos que viene sosteniendo la empresa de mayoría accionaria estatal y que se comprenda la inviabilidad del servicio en las condiciones que se viene sosteniendo.
“Lo importante es que esto sea un disparador de la deficiencia del servicio, de lo que venimos hablando desde hace tiempo y para lo cual venimos realizando, por un lado, acciones concretas y presentando propuestas de solución, por el otro”, señaló.
No obstante, agregó que pese a todo se atraviesa una “muy buena situación, por las cosas que se están haciendo y se van a continuar”.
Informó que para resolver parte de los problemas de la zona oeste, además de la nueva perforación se colocarán 7 mil metros de nuevas cañerías impulsoras de distintos diámetros a lo largo de calle España. Esto, sumado a las obras que ya se están ejecutando, permitirá alivianar la falta de agua en la región.
“Sabemos como encarar la situación”, expresó Massarini, “además no estamos muy lejos, no falta tanto, pero esto junto al retraso tarifario y la morosidad, cosas en las que venimos insistiendo, hace que tengamos estas situaciones, permanentemente vamos atener sobresaltos, es una situación constante de los últimos años y no es un problema de esta gestión o la anterior, es de todos los zarateños”.
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