El dato surge de un estudio realizado por el ingeniero José Sesma, del Foro Multisectorial del Gas. Advierten que los sobrecostos que debe enfrentar la región por no acceder al GNC reducen la competitividad de sus industrias.
Si se ajusta el análisis a Misiones, el informe indica que, aun tomando en cuenta el precio subsidiado de 16 pesos por la garrafa de 10 kilos de GLP, en cada vivienda se gasta en energía un promedio de 850 pesos por año más de lo que se paga por la misma cantidad de energía en una casa con acceso a una red de gas natural. Multiplicado por las poco más de 340 mil viviendas que se erigen sobre suelo misionero, la diferencia llega a los 300 millones de pesos por año.
A ese sobrecosto que deben enfrentar los hogares de la provincia, hay que sumarle el precio del traslado de las garrafas, ya que el monto de 16 pesos por carga de 10 kilos que toma como referencia el trabajo, requiere que los consumidores retiren el combustible de las plantas de distribución, la mayoría de ellas alejadas de los centros urbanos.
La fuerte asimetría que castiga a los bolsillos nordestinos se da porque el gas en garrafas (GLP) y la energía eléctrica son bastante más caras que el GNC: 1 kilo del combustible que viene envasado cuesta 1,6 pesos (a precio subsidiado), mientras que la misma cantidad de calorías en forma de gas natural, cuesta 0,43 pesos, apenas una cuarta parte.
La comparación de costo entre GNC y energía eléctrica no se puede hacer en términos tan lineales, ya que el costo de la electricidad difiere por tramos de consumo, sin embargo el trabajo de Sesma logró establecer que sólo por el abastecimiento energético mensual de una estufa, un gril y un termotanque, una familia debe pagar alrededor de 125 pesos, si dichos elementos son eléctricos, y 17 pesos si funcionan con gas natural.
Además de analizar el consumo domiciliario, el trabajo destaca que también sectores como la industria, el agro y el transporte del Nea deben afrontar millonarios sobrecostos en comparación a las demás regiones del país, por no contar con gas natural.
Misiones sufre particularmente esa falencia ya que sus principales producciones, como la madera, el té y la yerba mate, requieren una etapa de secado que por lo general demandan el uso de grandes cantidades de leña. Esto genera, por un lado, un costo importante para las empresas y por otro, un altísimo impacto en el medio ambiente, no sólo por el desmonte sino por la liberación de altos niveles de carbono en el proceso de quema de la leña.
Comentá la nota