Por falta de garrafas, crecieron las intoxicaciones por los braseros

Son utilizados para calefaccionar los hogares, pero las familias se arriesgan a sufrir las consecuencias mortales de un gas que no tiene olor, color o sabor ni irrita las mucosas.
La trágica noticia de la muerte de los cinco integrantes de una familia del barrio Unidad de Capital por inhalación de monóxido de carbono, a causa de la mala combustión del calefón de la vivienda, llama nuevamente la atención sobre la falta de controles en los elementos que se utilizan y producen este gas incoloro, inodoro e insípido, que no irrita los ojos pero que es mortal. La prolongación de las bajas temperaturas en la provincia llevó a que el consumo de gas sea mayor, por lo que aquellos que no cuentan con red de gas natural en sus domicilios, utilizan garrafas. Pero desde que el invierno se instaló en la región, empezaron los problemas de abastecimiento, y el Ejecutivo no para de dar explicaciones. Lo cierto es que se recurre a formas alternativas para calentar los hogares, pero son muy peligrosas. Rafael Garay, director de Defensa Civil (DC), explicó que las personas utilizan los braseros hasta en los dormitorios, aumentando el riesgo, no sólo por intoxicación con monóxido de carbono sino también porque pueden provocar un incendio. Si bien no se puede obligar a que las familias dejen de manipular este artefacto ya que es su único recurso para calentar los ambientes, el funcionario pidió que cumplan con las recomendaciones, como por ejemplo, ventilar los cuartos. “Es necesario que dejen un poco abierta una ventana para que no se consuma todo el oxígeno a causa de las brasas”, informó el titular de DC. Oscar Escalante, gasista matrícula Nº12451, explicó que si se cumplen todas las recomendaciones y reglamentaciones que exige el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), se pueden evitar estas consecuencias trágicas. Escalante informó que los calefones cuentan con dos salidas, una para que ingrese oxígeno y otra para que salga el monóxido de carbono. Por eso, es imprescindible que el conducto que lleva este gas contaminante, no tenga pérdidas y evacue al exterior. “Este caño tiene que estar bien sellado para que no pierda gas. Si ocurren intoxicaciones es porque funcionan mal o está tapado el conducto que elimina los gases”, señaló el experto. Un problema frecuente es la mano de obra que no está habilitada para estas tareas, pero aún así, sabe hacer el trabajo. Escalante señaló que si bien estas personas cobran menos y tienen la habilidad para hacer instalaciones, no tienen en cuenta estos detalles técnicos que son imprescindibles para la salud de los habitantes. El técnico recomendó que todos los artefactos que utilicen gas sean revisados por un especialista matriculado cada año, generalmente antes de que empiece la época invernal. Los usuarios tienen que controlar el color de las llamas, las cuales deben ser siempre azules y no amarillas o rojas. MENOS ATENCIONES. En lo que va del año se han registrado en la provincia nueve muertes a causa del monóxido de carbono, igual que en los dos últimos períodos. Desde la Dirección de Toxicología del Ministerio de Salud, su titular, Sergio Saracco, informó que se han detectado menos atenciones en los hospitales y centros de salud públicos en comparación con años anteriores. Para esta época del 2007, en los centros sanitarios del Estado se detectaron 181 casos de intoxicación; en el 2008, 153; el año pasado, 128 y en el 2010, 105 casos. Pero como el invierno aún no termina, Saracco estimó que, lamentablemente, se esperan más intoxicados con monóxido de carbono. El director de Toxicología indicó que los casos generalmente ocurren los domingos. “Los padres mandan a bañar a los chicos para que el lunes vayan limpios a la escuela. El calefón está prendido toda la tarde y todos se intoxican sin darse cuenta”, concluyó Saracco. LOS MÁS VULNERABLES. La edad promedio de los pacientes que se presentan para ser atendidos es de menos de 24 años. “La toxicidad varía de una persona a otra, pero quienes están en mayor riesgo son los recién nacidos y los niños pequeños, los ancianos, las personas con enfermedad cardíaca, pulmonar o anemia y los fumadores. Esta toxicidad es consecuencia de la hipoxia celular e isquemia, por lo que no importa el peso corporal de la persona que esté expuesta, y tampoco el número de personas presentes, sino que cada una de ellas está igualmente expuesta al riesgo”, informó Saracco.

Recomendaciones para un buen uso

Para prevenir las intoxicaciones con monóxido de carbono, se recomienda para las instalaciones la contratación de personal autorizado por Enargas, porque este conoce los procedimientos para realizar un trabajo correcto. También, se pide que cada un año, preferiblemente antes del invierno, se revisen todos los artefactos que generan combustión. En caso de que se utilicen otras alternativas para calefaccionar los hogares, como los braseros, es necesario que continuamente se ventilen los espacios cerrados.

Síntomas

Debilidad muscular.

Náuseas y vómitos.

Dificultad respiratoria.

Mareos.

Dolor de cabeza.

Convulsiones.

Somnolencia, que puede llegar

a la pérdida de conocimiento.

Velatorio

Los cinco miembros de la familia Carrizo-López serán velados hasta esta mañana en la capilla ardiente que se instaló en la sede de la Unión Vecinal Caminar, ubicada en el barrio Jardín Aeroparque. Acción Social de la Municipalidad de Las Heras ayudó a los parientes y se hizo cargo del costo de los velatorios y de la compra de un terreno en el parque de descanso Los Apóstoles, en El Algarrobal, donde los cuerpos serán inhumados hoy después de las 15.

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