Las negociaciones se están tornando dificultosas. Piden que primero se saque de circulación a los ilegales.
Presionados por los choferes y propietarios de los vehículos, los representantes de la mayoría de las empresas de radiotaxis habilitadas en la ciudad anticiparon que no están dispuestos a aceptar la exigencia de los concejales oficialistas, para retirar del mercado local todas las unidades que superen los quince años de antigüedad.
‘No tenemos garantías de que (las autoridades municipales) cumplan su palabra, ya lo han demostrado todos estos años. No podemos invertir en autos prácticamente nuevos cuando en la ciudad hay más de quinientos vehículos truchos, que no pagan absolutamente nada y que nunca nadie los controla’, expuso como principal argumento uno de los choferes de las empresas habilitadas.
Ayer debía realizarse una reunión entre los representantes de las empresas de remises y los concejales que forman parte de la comisión de Obras y Servicios Públicos del Concejo Deliberante, con los que se había acordado llevar la tarifa a tres pesos.
Sin embargo, tras una reunión que los transportistas mantuvieron la noche del martes, se resolvió no acudir a la cita, para tomarse tiempo suficiente para continuar con las consultas, las que hasta ayer seguían sumando críticas al planteo de los ediles.
Precisamente, los legisladores habían sugerido la posibilidad de no permitir la habilitación de vehículos cuyos modelos superen los quince años. Incluso se evaluó la alternativa de avanzar en un plazo de dos años para limitar el mercado de taxis y radiotaxis bandeños a unidades con no más de diez años de antigüedad.
Ya en una nota dirigida a la presidencia del cuerpo, presentada el lunes pasado, los propietarios de remises y choferes expresaron: “Consideramos y estamos plenamente convencidos de que el taxi puede ser un auto de la antigüedad que actualmente la ordenanza autoriza, es decir, veinte años y más también, ya que en la parte mecánica están todos en buen estado, pues es la herramienta del taxista”.
Argumento
Por su parte, los concejales de la comisión de Obras y Servicios Públicos plantearon como principal fundamento la necesidad de equiparar las condiciones del servicio con la ciudad capital, para conseguir la unificación de criterios en materia de habilitación.
Ocurre que en la capital sólo se permiten autos que no superen los diez años de antigüedad, y a la hora de realizar operativos, las unidades de La Banda son blanco de multas y secuestros porque superan largamente este requisito.
Es más, algunos representantes de las empresas locales estiman que más del ochenta por ciento de las unidades en circulación tienen más de quince años de antigüedad.
“Nuestros cálculos de renovación de los vehículos dicen que para cumplir esta exigencia deberíamos asumir compromisos crediticios por no menos de dos años, con un margen de rentabilidad cada vez menor a causa de la competencia desleal. Subir los modelos de nuestros autos en estas condiciones sería suicida para nuestras familias”, sentenciaron.l
Comentá la nota