Por falta de garantías en el acceso al puerto vuelven a cancelar arribo de un crucero

Por falta de garantías en el acceso al puerto vuelven a cancelar arribo de un crucero
Confirmó la noticia la naviera Aida Cruises, propietaria del crucero de lujo Aida Cara. En el verano de este año tampoco el navío pudo ingresar a la estación local. El motivo es el mismo: el canal secundario no tiene la profundidad necesaria. Continúa a buen ritmo la construcción de la terminal de cruceros en la escollera Norte.
Por falta de garantías en el acceso, la naviera Aida Cruises -propietaria del crucero de lujo Aida Cara- canceló la entrada que tenía prevista realizar el próximo mes al puerto de Mar del Plata. Al igual que ocurrió el verano pasado, la falta de profundidad en el canal secundario fue el motivo de la decisión.

Es esta la segunda vez que el Aida Cara no puede ingresar al puerto marplatense y, al igual que sucedió la temporada anterior, fue porque las condiciones operativas del puerto no otorgan garantías suficientes para su arribo. Dicho en lenguaje más llano: el canal secundario por donde deben maniobrar los buques de gran porte no ha recuperado todavía la profundidad necesaria para garantizar que ese desplazamiento operativo se haga sin correr ningún riesgo para la embarcación, sus tripulantes y pasajeros.

La limpieza del acceso al puerto sigue siendo una tarea pendiente: fue anunciada y encarada varias veces en los últimos años y ahora se había incorporado una draga de succión más moderna, la 259-C Mendoza, para operar en la eliminación de los bancos de arena. Mientras tanto, se está avanzando en el desguace de los últimos barcos hundidos, tarea que el Consorcio Portuario Regional considera prioritaria y que todavía llevará tiempo ejecutar, por lo que aunque que el acceso estuviera en condiciones tampoco se podría autorizar el ingreso de grandes buques al amarradero.

Al margen de este problema, lo cierto es que la naviera Aida Cruises resolvió suspender la escala del Aida Cara en Mar del Plata prevista para la segunda quincena de noviembre. Así lo confirmaron desde la empresa de turismo "Nuevo Mundo", la operadora de Aida Cruises en Argentina y la encargada de contratar los servicios turísticos en Mar del Plata.

La llegada de esta embarcación, que estaba prevista para el 21 de noviembre, iba a coincidir con la inauguración de la terminal de cruceros que está próxima a ser terminada en un sector de la escollera Norte. Sin embargo, frente a la falta de garantías, la naviera tuvo que reprogramar su recorrido: en lugar de entrar a la ciudad lo hará en Paranaguá, un puerto ubicado al sur de Brasil.

En un principio se había anunciado que el Aida Cara iba a cubrir el mes que viene el trayecto Punta del Este-Mar del Plata-Montevideo-Buenos Aires. El mismo recorrido estaba previsto para el 13 de diciembre, el 16 de enero y el 7 de febrero, pero la naviera canceló las cuatro entradas al puerto. Se trata de la segunda vez en lo que va del año que resuelve no venir a la ciudad. A fines de enero, el Aida Cara se quedó en el puerto de Montevideo con un contingente de turistas alemanes y desistió de llegar hasta el puerto local, al no estar garantizadas las condiciones operativas para ingresar.

Terminal de cruceros

La construcción de la terminal de cruceros, que tiene una inversión de 13 millones de pesos, avanza a buen ritmo. La iniciativa apunta a reunir en la escollera Norte buena parte del entretenimiento nocturno local y la terminal marítima de turismo internacional. Así se busca ubicar a estas playas como destino intermedio y tentador en la ruta de esos colosos del mar que recorren con frecuencia rumbo a puertos de la Patagonia.

La obra prevé unidad de recepción y atención para pasajeros y servicios complementarios como gastronomía, espacios para usos culturales y renovados paseos peatonales. Si bien Mar del Plata no es un destino frecuente para las empresas de cruceros que llegan al Cono Sur, tanto la provincia como el municipio mantienen gestiones permanentes para que estos buques tengan alguna escala por estas playas.

El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Defensa, cedió el espacio de la Base Naval local por un plazo de 30 años. Allí, la provincia y la Comuna trabajan en un proyecto para instalar un espacio recreativo y mudar a ese espigón la mayoría de los bares de la calle Alem y sus inmediaciones. Sin embargo, de este último objetivo -la mudanza de boliches- poco se ha vuelto a hablar en los últimos meses y hasta se cree que estaría un tanto "desinflado".

De todos modos y siguiendo el proyecto original, trascendió que está confirmada la factibilidad de la iniciativa con 18.500 metros cuadrados para nocturnidad, otros 14.000 para la terminal de cruceros y 3.800 en el extremo para pesca y turismo.

El nuevo diseño no afectará el espacio que en el inicio de la escollera tiene el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep) ni los amarres previstos para sus buques

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