El intendente de Fiambalá, Amado David Quintar, opinó ayer que ya no tiene sentido polemizar por la ubicación de la hostería de Cortaderas porque ya fue construida. "La hostería ya está finalizada y lo que hay buscar es que funcione, yo creo que esto va a funcionar y será rentable". Opinó luego que la comuna no podría administrar el complejo porque tiene costos fijos que son altos.
El jefe comunal hizo evidente su malestar al poner como ejemplo que el 80% de las plazas turísticas de Fiambalá estaban reservadas en estas semanas de temporada alta. Sin embargo, por las bajas temperaturas y la falta de energía eléctrica, había sólo un comedor para prestar servicios a los turistas. Y agregó: "Lo que aquí falta es inversión privada y hay que incentivarla", señaló.
Quintar desconocía el estado de abandono del complejo hotelero porque no lo había visitado y no tenía noticias de ello. Pero señaló que la empresa constructora es la que tenía la responsabilidad de custodiarla.

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