Desde el sector inmobiliario advierten que casi todo lo que se renta a precio de mercado sale casi como pan caliente. Los valores se incrementan a alrededor de un 20% anual y se valorizan menos que la inflación.
Es que después de tanto tiempo sin que prácticamente exista crédito hipotecario accesible; las familias de clase media deben alquilar y -por el modo en que los salarios se actualizan casi a la par de la inflación- pueden hacerlo con relativa comodidad.
Así, las viviendas que salen al mercado con un precio de mercado ajustado se alquilan rápidamente. Algunos explican que las casas o departamentos se rentan en menos de 20 días aunque otros agregan que es prudencial esperar 2 meses para decidir sobre el destino de los alquileres.
La tendencia se intensificó a partir del segundo trimestre de este año y quienes conocen el sector inmobiliario atribuyen el dato a dos factores. Uno que podría considerarse bueno y otro malo. Por un lado, el crecimiento de los salarios al ritmo de la inflación posibilita el pago de los alquileres que -en tanto- se han valorizado más lentamente que la inflación estimada.
Pero este movimiento en los alquileres tiene su raíz no sólo en la ausencia total de crédito hipotecario sino también en la falta de capacidad de ahorro de las familias de clase media.
Esto incide en que no tengan resto para solicitar un crédito hipotecario que -entre sus requisitos- solicita una contraprestación por parte del solicitante.
Además, la oferta en este rubro es mínima y son pocos los que acceden a préstamos que después puedan pagar durante buena parte de sus vidas.
Aunque no es fácil generalizar en estos casos, un crédito para vivienda en la banca privada exige devolver alrededor de $3000 por mes. Mucho más que un alquiler promedio de $1500.
Como pan caliente
Propiedad que sale en alquiler, se alquila casi de inmediato, sostienen distintos referentes del sector inmobiliario. "Entra el bien y sale casi de inmediato", resumió Mario Jorba, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Mendoza quien agregó que la tendencia se ha acentuado a partir de abril.
En este sentido, Santiago Debé, responsable del Colegio de Corredores Inmobiliarios. agregó que este año ha sido muy bueno para el rubro alquileres debido a que existe una muy buena oferta y una muy buena demanda. Con esta idea coincidieron Gerardo Oviedo de la inmobiliaria que lleva su apellido y Carlos Cocucci de Cocucci Propiedades.
La correspondencia entre oferta y demanda hace que los precios estén bastante alineados y que no se produzcan subas exageradas. De hecho, desde el sector expresaron que los inmuebles que se publican a un precio mayor que lo que el mercado dicta; directamente no se alquilan. "Eso es terminante", subrayó Debé.
De acuerdo con su visión, la buena oferta y el conocimiento de los inquilinos juegan a favor de los que alquilan ya que tienen la posibilidad de exigir mejores precios así como de contraofertar.
En general, los valores vienen reajustando un 20% anual aunque Jorba aclaró que hay casos puntuales en que puede ser más. De todas maneras, también aclaró que los propietarios valoran a un buen inquilino y en pos de conservarlos es probable que moderen sus exigencias.
Por su parte, Carlos Cocucci de la inmobiliaria del mismo nombre coincidió con la apreciación de sus colegas respecto a lo importante de ofrecer un precio razonable y agregó que los comercios que tienen buena ubicación también salen en buen tiempo y forma.
Las propiedades suelen estar pocas semanas desocupadas pero para evaluar el comportamiento final de una oferta es recomendable esperar dos meses. No obstante, en la actualidad es poco frecuente que las viviendas pasen más de ese tiempo sin alquilarse.
La postergación del sueño
Carlos Cocucci contó que las casas o departamentos que más se mueven tienen un valor que va de los $1000 a los $4000; segmento que cubre la demanda tanto de una persona sola hasta una familia de clase media o media alta con dos o tres hijos.
Debido a que los salarios se van reajustando a la par de la inflación y que, por lo general, los dos integrantes de la familia trabajan; la clase media en general no tiene problemas para afrontar los gastos de alquiler aunque la mayoría lo considera dinero "perdido".
La posibilidad de afrontar una renta por la vivienda impide, a la mayoría, la capacidad de ahorro a pesar de que el reajuste estándar es inferior al de la inflación estimada.
"Aunque hay quienes tienen buenos sueldos, no les alcanza para tomar un crédito hipotecario", comentó Oviedo quien calificó de constante e importante el movimiento generado en torno a los alquileres. Por su parte, Cocucci afirmó que la mayoría de las personas no tiene capacidad financiera.
La inexistencia de crédito es una situación que data de al menos diez años atrás. Sin embargo, Debé opinó que la tendencia de alquileres se acentúa debido a que se van sumando inquilinos al mercado.
Él menciona a las parejas jóvenes que deben resignarse a no tener su casa en mucho tiempo (si es que lo logran) mientras que Jorba comenta que el mercado también es movido por estudiantes de otros departamentos así como de países como Chile.
"Todos corremos detrás de la carrera de la inflación pero hay que tener claro que esta situación en algún momento se va a terminar", sostuvo el representante de los corredores inmobiliarios en alusión a la dificultad de mantener una suba de precios que sobrepasa los dos dígitos holgadamente desde hace unos años.
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