Encargados de kioscos, polirrubros, taxistas y usuarios de los micros dicen que hacen malabares todos los días
"Es cada vez más complicado trabajar porque las monedas ya prácticamente no existencia"
"Es cada vez más complicado trabajar porque las monedas ya prácticamente no existen. La gente tiene pero no te las quiere dar, piensan que nosotros tenemos de sobra y la verdad es que a nosotros los bancos no nos cambian casi nada", contó Pablo Alvarez, quien atiende un puesto de diarios y revistas en 6 y 50.
A dos cuadras de allí, en un kiosco de 7 y 51, la situación era similar y el cartel puesto hace ya algún tiempo para alertar de la falta de cambio parecía no perder vigencia. "Es una realidad que falta cambio, pero la gente no se preocupa por conseguir monedas. Les resulta más práctico venir a comprar algo para que nosotros les demos cambio, en lugar de ir hasta el banco a conseguirlo. Se hace muy difícil porque no nos cambian mucha cantidad y al estar cerca de las paradas de colectivos la gente viene siempre acá a buscar monedas", explicó Silvia Mansilla.
BILLETES TAMPOCO
Pero lo que antes se limitaba sólo a las monedas ahora también se extendió a los billetes. "De 10 y de 20 se ven bastantes, pero los de 5 y los de 2 pesos ya comenzaron a desaparecer. La gente nos dice que en los cajeros no les dan billetes chicos y entonces vienen a pagarnos con 50 ó 100 pesos, pero nos sacan todo el cambio a nosotros", comentó un kiosquero de 7 y 56.
"Ya hace rato que de los cajeros sólo podemos sacar billetes de 100 pesos. Alguna vez cargan de 50, pero son pocas veces, y la mayoría de las veces necesitamos cambio, entonces tenemos que ir sí o sí hasta algún comercio", dijo Susana Cáceres, una vecina que esperaba su turno para sacar plata.
DISTINTAS ESTRATEGIAS
Para solucionar la falta de cambio, vecinos y comerciantes eligieron diferentes opciones, que van desde el "redondeo" de los valores hasta la recorrida por diferentes bancos.
"A los precios con centavos ya no les hacemos caso, porque es muy difícil trabajar con la falta de monedas que hay. Lo que hago en mi caso es redondear el precio del viaje. Por ejemplo, si un viaje sale 10,30 lo cobro 10. Y al final del día, lo que se pierde al redondear se recupera con alguna propina que nos dejan. Lo que pasa es que a veces los pasajeros nos exigen las monedas porque las necesitan para los colectivos", contó Rodrigo Ortiz, taxista.
Eduardo Croce, en tanto, solucionó el problema de la falta de cambio en su comercio con la recorrida por diferentes bancos para aprovisionarse de monedas. "A mí por suerte cambio no me falta, pero me tomo el trabajo de ir a distintos bancos para conseguir monedas", explicó.
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