Hace al menos diez años que no se producía un nivel de turbidez tan alto en los ríos Limay y Negro por causa de las lluvias, coincidían los organismos de salubridad de Neuquén y Río Negro. De allí que hubo que suspender la captación con fines de potabilización en las plantas de agua de varias ciudades. En Roca y en Choele, el problema lleva casi 72 horas y apenas empezaba a solucionarse. Igual hay críticas hacia la empresa ARSA por la falta de inversión.
Roca y Choele Choel fueron las ciudades más gravemente afectadas porque allí la turbidez en los puntos de captación obligó a suspender el suministro en las redes por la detención del proceso de purificación en las plantas potabilizadoras.
• En Roca, la prolongada interrupción del servicio de agua potable obligó a vecinos y comerciantes a desplegar múltiples estrategias para continuar con sus actividades cotidianas.
Con el correr de las horas, las reservas domiciliarias comenzaron a agotarse y las complicaciones se multiplicaron. Ante la escasez, muchos acudieron con baldes y recipientes al canal principal de riego y al "canalito" para recolectar un poco de agua para utilizar en baños y tareas de limpieza.
En pocas horas, las góndolas de los supermercados y almacenes se vaciaron de botellas y bidones con agua mineral. Las dificultades más preocupantes se registraron en los centros de salud, que debieron recurrir al servicio de provisión que ofrecen los bomberos voluntarios. El hospital local y las distintas clínicas fueron abastecidos con camiones que trasladaron agua desde la planta potabilizadora de calle Maipú, en la zona norte. En el caso del nosocomio, también se pusieron en funcionamiento las bombas de riego para mantener las condiciones de higiene.
No obstante, ésta no es una solución que esté al alcance de todos, ya que un viaje con 4.000 litros tiene un valor de 400 pesos, según confirmaron fuentes del cuartel, quienes señalaron que de esta manera se cubren los costos que genera poner en circulación los vehículos destinados a tal fin.
El desabastecimiento también provocó serios inconvenientes en distintos rubros comerciales, que vieron afectada su actividad, y también reparticiones públicas, como Anses y PAMI, que se vieron obligadas a decretar un asueto forzoso.
• En Choele Choel. Aquí el municipio informó que el corte de agua que afectó a la ciudad desde el lunes, seguiría al menos hasta hoy.
Ante esta situación Protección Civil organizó la provisión de emergencia. Por un lado, a partir de las 20 del lunes, desde el municipio se dispuso el abastecimiento de agua cruda, o sea no potable, destinada sólo a uso sanitario (higiene personal y sanitaria). La población podía proveerse del líquido:
• En las plazoletas de la avenida San Martín.
• En las plazoletas de Calle Storni, Paseo de la Costa.
• Plazas sobre la calle Kennedy
• Plaza Don Bosco
• Plaza Pico Blanco
También había camiones regadores suministrando este tipo de agua en la plaza del barrio Las Bardas y en el Club Juventud Unida del barrio Maldonado. Se recordaba a la población que tanto el agua de los camiones, como la distribuida en las plazoletas, no es apta para consumo humano, o sea no se puede usar para cocinar, ni beber.
Este servicio se brindó el lunes y ayer en los mismos puntos desde las 6 y hasta la medianoche. Para hoy, en caso de ser necesario, se mantendría idéntica rutina. En cuanto al agua potable se comenzó a distribuir también desde las primeras horas de ayer.
Desde la comuna se pidió tranquilidad en el sentido de que se aseguran todas las tareas necesarias para que la población pueda contar con agua durante las horas que dure el corte de suministro.
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